Durante una conversación con Mel Robbins en un episodio de The Mel Robbins Podcast, Gary Vaynerchuk, más conocido como GaryVee, empresario, inversor, autor y creador de contenidos, compartió una serie de reflexiones sobre la importancia de asumir la responsabilidad de las propias decisiones, dejar de lado el peso de las opiniones ajenas.
La conversación giró en torno a cómo los contenidos que consumimos, los vínculos que construimos y las decisiones que tomamos a diario pueden repercutir en nuestro bienestar.
Robbins reconoció la influencia que Vaynerchuk tuvo en su trayectoria profesional a lo largo de los últimos 12 años. Por su parte, el empresario planteó que el objetivo de una persona no debería limitarse al éxito económico o a la popularidad en redes, sino a alcanzar tranquilidad personal.
El miedo a la opinión ajena
El entrevistado planteó que muchas personas se sienten paralizadas porque buscan ser comprendidas o validadas por su entorno. Para él, ese mecanismo incluye a la familia, las parejas, los compañeros de trabajo y los usuarios que comentan en redes sociales.
“La respuesta es sentirse cómodo siendo incomprendido”, dijo al referirse a quienes se consideran diferentes o reciben críticas. Según su planteamiento, la opinión subjetiva de otra persona no puede definir por completo a un individuo, incluso si proviene de alguien cercano.
Robbins coincidió en que la inseguridad suele llevar a revisar reacciones, comentarios y métricas después de publicar contenido. Frente a esa dinámica, el invitado propuso la práctica como método para perder el temor a la exposición: probar, recibir críticas y continuar hasta que los cuestionamientos tengan menos peso.
La conversación también se centró en la responsabilidad sobre las decisiones personales y el invitado cuestionó que los problemas de la infancia, una relación o un empleo se conviertan en explicaciones permanentes para no avanzar. “Cuando asumes toda la responsabilidad, todo se vuelve más liviano”, sostuvo.
La gratitud y la sencillez aparecieron como alternativas
El empresario relacionó la envidia con la comparación constante frente a logros, bienes materiales o la apariencia de otras personas. Señaló que las plataformas digitales pueden alimentar ese hábito, aunque consideró que cada usuario tiene margen para definir qué publicaciones consume.
Como medida concreta, recomendó usar las funciones de “no me interesa” en las aplicaciones, buscar contenidos vinculados con la alegría y seguir cuentas que aporten una mirada constructiva. “El algoritmo no te cambió; el algoritmo te expuso”, afirmó al describir la influencia de las interacciones digitales.
El creador de contenidos cuestionó el uso de autos, viviendas, ropa u otros objetos como una forma de mostrar bienestar ante los demás. A su juicio, una persona puede sostener un nivel de gasto que no le genera satisfacción solo para conservar una imagen. Robbins agregó que ese comportamiento coloca la autoestima bajo el control de opiniones externas.
En ese sentido, ambos distinguieron entre el deseo de obtener más ingresos y la necesidad de simplificar una vida que depende de un empleo o de un consumo que no genera bienestar. “Hay personas que deberían ganar mucho menos dinero”, afirmó el entrevistado, quien explicó que esa decisión podría permitirles reducir presiones y vivir de acuerdo con sus propias prioridades.
Pasar de la intención a acciones concretas
La posibilidad de evitar el arrepentimiento fue otro de los ejes de la entrevista. El empresario invitó a tomar decisiones sobre proyectos postergados, empleos, relaciones o actividades que generan temor, con la idea de no llegar al futuro con la frase “ojalá hubiera”.
“Haz mañana algo que llevas un día, un año o probablemente una década pensando”, planteó. Para el creador de contenidos, la acción puede modificar una situación personal, aunque el cambio inicial parezca pequeño.
Entre sus recomendaciones, propuso visitar una residencia de adultos mayores durante cinco horas como voluntario. Según explicó, el contacto con adultos mayores puede ofrecer compañía a quienes se sienten solos y, a la vez, aportar una perspectiva sobre decisiones, pérdidas y arrepentimientos.
También sugirió utilizar las comunidades digitales para construir relaciones de apoyo. Su idea fue que quienes siguen un mismo contenido respondan a otros usuarios, conversen sobre intereses compartidos y transformen ese contacto inicial en vínculos. “Los desconocidos se convierten en conocidos, los conocidos en amigos y los amigos en familia”, resumió.
Al cierre, Robbins señaló que el mensaje central era dejar de permitir que la opinión ajena impida actuar. El entrevistado respondió que las preocupaciones que dominan el presente tendrán menos relevancia con el paso del tiempo y concluyó: “La vida puede ser mucho mejor de lo que es ahora; es momento de que te quieras a ti mismo”.












