La demora en la apertura del cupo de autos híbridos y eléctricos 2027 podría extenderse algunas semanas más. Aunque había una idea de hacerlo en septiembre, los tiempos se fueron corriendo semana tras semana y hoy, dos meses después, todavía no hay noticias.
“Podría abrirse en cualquier momento, será antes de fin de año, pero quizás no hay tanto apuro”, señalaron fuentes que dialogan con las autoridades del Ministerio de Economía.
La dilatación de los tiempos no es casual, tiene directa relación con la experiencia recogida en los dos primeros años de este programa del Gobierno, y con la certeza de haber generado que el cupo fuera prácticamente exclusivo para autos chinos.
“La idea del cupo era democratizar el acceso a autos con electromovilidad y si tenés más del 85% de esos vehículos que vienen de un mismo país es porque alguna cuenta no estuvo bien hecha”, señalaron desde una automotriz.
El efecto del cupo 2025 y 2026
“Rompieron el segmento de los SUV medianos y no derramó en las otras categorías. Porque instalaron en la gente la idea que un auto de esa categoría cuesta entre 32.000 y 35.000 dólares y eso no es real. Tienen ese precio porque están subsidiados con un 35% que de otro modo tendrían que pagar. Entonces, los fabricantes de esos segmentos que no tenían un modelo chino electrificado quedaron fuera de la cancha y no se los venden a nadie”, explicó un importador.
Una de las causas de la demora en abrir la licitación del año próximo estaría vinculada con la decisión de dejar que pase más tiempo, para que el cupo sea verdaderamente un complemento para las marcas y no el motivo que sostiene el negocio. Quedan pocos autos de 2026 y los precios se normalizaron considerablemente.
El mercado argentino sintió el impacto de más de un 12% de autos subvencionados y esperar algunas semanas le podría permitir recuperarse. La caída de patentamientos de octubre fue una alarma.
Entendiendo que esa situación efectivamente ocurrió, el Gobierno se tomó más tiempo para proyectar el cupo 2027 y como paso previo a la apertura de la licitación, comunicó dos semanas atrás en el Boletín Oficial por medio de la Resolución 438/2026 del pasado 30 de octubre, que la asignación del cupo será diferente.
Se tomarán en cuenta más variables que las que definieron los autos asignados en 2025 y 2026, cuando se ponderó especialmente el precio y la velocidad con la que llegarían los autos a Argentina.
Según el texto de la comunicación del Gobierno, para la asignación del cupo 2027 se considerará “el desarrollo de la industria automotriz nacional e internacional, las necesidades del mercado local y una eficaz y transparente administración del Régimen”.
Pero además, y esto es tan importante como lo anterior, ahora se podrán contemplar también otros criterios.
Se tendrán en cuenta los antecedentes de los solicitantes en relación con el cupo en los años previos, sus números de producción, importación y comercialización, su capacidad financiera, el cumplimiento de los requisitos de homologación aplicables a las unidades en cuestión, los patentamientos registrados en el parque automotor en general y en relación a vehículos con motorización alternativa, la incorporación de tecnologías innovadoras y la realización de inversiones en infraestructura de carga eléctrica vehicular, entre otros criterios.
En otras palabras, ya no será solo cuestión de traer los autos baratos y más rápido que los demás. Habrá que tener una propuesta sólida de marca, sostenible en el tiempo, que garantice cobertura a los usuarios.
Y algo muy importante “quienes crean que pueden traer una marca solo por los autos del cupo, no tendrán una operación lógica, porque se le asignarán pocas unidades”, aseguran desde algunas marcas.
Oficialmente no hay comunicación alguna, aunque fuentes cercanas al Gobierno confirmaron que “el cupo va a seguir como se comprometió y se va a hacer antes de fin de año, porque hay que cumplir con el compromiso y no dejar ‘colgados’ a quienes confiaron en el programa. Pero cambiará para hacerlo realmente justo para todos y no solo para un mercado”.
En función de esta idea, la misma resolución del 30 de octubre destaca que “el órgano que realice el llamado podrá establecer topes máximos por empresa, modelo y valor FOB máximo”, lo que confirma que, más allá de cambiar los valores FOB de acuerdo a la tecnología que tengan los autos, subiendo el precio máximo de híbridos a USD 18.000 y a USD 35.000 los eléctricos puros, se distribuirán las asignaciones a más jugadores del modo más equitativo posible.
El cupo mantendrá 25.000 autos para las terminales automotrices con producción local y 25.000 para los importadores. Dentro de este último grupo está Tesla, que tiene la decisión tomada de entrar a Argentina con sus autos eléctricos y que tiene el beneficio de la suba del valor FOB para poder hacerlo, cosa que no podía con los USD 16.000 de 2025 y 2026.
Esto actuará como una limitación automática de cupo para la mitad que le toca a los importadores, donde están la mayoría de los autos chinos y de las marcas nuevas que llegaron al mercado.
“Es imposible que tengan los autos que tuvieron en los dos cupos previos. La oferta de autos chinos va a bajar inexorablemente, al menos con precios subvencionados. Quedarán solo los que pueden importar pagando el arancel y mantener igualmente la competitividad”, reconocen en el sector.
Pero la otra mitad del cupo, la de las automotrices, también tendrá ajustes. En los dos primeros años, Ford, Chevrolet, Stellantis y Renault participaron, aunque con un gran volumen de unidades de Ford Territory en comparación con los Chevrolet Captiva y Spark, los Leapmotor, Fiat 600 Hybrid y Citroën C4 híbrido y los Renault Arkana.
“Nosotros hicimos un pedido y nos lo asignaron. No hubo una ventaja. De hecho, en la licitación de 2026, la mitad de Adefa no se completó sino que fueron 19.000 autos de los 25.000 que se podían pedir. Si nadie pidió más no es una ventaja que tuvimos nosotros sino una decisión que no tomaron otros”, dicen extraoficialmente desde la marca que produce en General Pacheco.
Pero para el cupo 2027 ya se sabe que habrá más pedidos de otras terminales. General Motors traerá un nuevo modelo desde China, Volkswagen dijo que participará de la licitación también, y Renault dio a entender que pretenden importar el Renault Twingo eléctrico.
“Nuestra posición es que dentro de los 25.000 autos que corresponde a las automotrices que producen en Argentina, se distribuyan de forma equitativa, para evitar que pueda interpretarse como una asignación discrecional que beneficie a una u otra compañía. Además, nos parece importante que se distribuyan por grupos económicos y no por marcas, para evitar que alguien tenga cinco empresas diferentes y por lo tanto tenga cinco cupos cuando en realidad es un solo grupo”, dijo Pablo Sibilla, presidente de Renault Argentina a Infobae.
La diferencia entre los importadores y los fabricantes es que para estos últimos es una oportunidad da ampliar su portafolio de productos con autos electrificados. De las 10.800 Ford Territory híbridas que entraron con el cupo, ya se vendieron 8.700 unidades, lo que permitió que la marca tenga 44.800 patentamientos en 10 meses y no 36.100 como tendría sin ese modelo.
En cambio, para muchos importadores, el cupo es parte esencial de su negocio. En los primeros 10 meses del año, Baic vendió casi 6.000 de sus 8.500 autos dentro del cupo, BYD vendió en total 13.600 autos en total, de los cuales 12.100 son del cupo, Chery vendió 5.500 autos de los cuales 5.100 entraron con el programa del Gobierno, Haval tiene ventas por 4.100 autos y dentro del cupo vendió 3.900. Algo similar ocurre con las otras marcas chinas, aunque hay casos como Jetour, que sobre un total 1.800 unidades patentadas en el año, solo 800 son del cupo.












