EN VIVO La Mega 98.9 FM Facebook · Mega Éxitos 98.9 WhatsApp
Viernes 6 de noviembre Sierra Grande · Río Negro
Sierra Grande
--° Cargando clima…
    Último momento
    Una falla de seguridad permitió entrar a servidores sin conocer la contraseñaOpenAI presenta GPT-6 Cyber, una IA que busca vulnerabilidades informáticas y crea parches de seguridadEl Mercedes-Maybach personalizado de LeBron James podría venderse por hasta USD 550.000 en una subasta benéficaCon recursos propios, Río Negro realiza reparaciones urgentes en los tramos más críticos de la Ruta 151Santiago Peña pidió una prórroga de 72 horas para el inicio del juicio político: el Congreso lo discutiráEstos son los 10 autos 0 km más baratos en noviembre: uno por uno, los precios y sus principales característicasEl viaje del papa León XIV a la Argentina, en vivo: cuándo llega, actividades confirmadas, cortes de calle y últimas noticias hoy, 6 de noviembreLiga Femenina de básquet: Biguá no pudo con Peñarol y hoy le toca a las Rojas

    Entre “rabietas” y rebeliones: identifican los factores que pueden frenar una gestación en mandriles

    Publicidad
    SEGURIDAD
    REMIS BASE
    PROMO RADIO MEGA
    MEGASTUDIO
    abertura
    promo
    lubri
    ISP
    TENZI
    Entre “rabietas” y rebeliones: identifican los factores que pueden frenar una gestación en mandriles

    Las hembras de mandril que están amamantando a una cría tienen más probabilidades de sufrir una pérdida gestacional cuando quedan preñadas al mismo tiempo, según reveló un estudio publicado por Nikolaos Smit, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (Alemania) y la Universidad de Turku (Finlandia), junto con sus colegas.

    De acuerdo con la investigación, publicada en PLOS Biologyy divulgada en Phys.org, el embarazo y la lactancia son procesos que demandan grandes cantidades de energía.

    Cuando una hembra de mamífero los atraviesa de manera simultánea, sus recursos se dividen entre dos demandas: las de la cría que ya está criando y las del feto en desarrollo; este conflicto fisiológico fue el punto de partida de la investigación.

    Publicidad
    RADIO
    ten
    isp

    El estrés social y el llanto de las crías elevan el riesgo de pérdida gestacional

    Para llevar adelante el estudio, el equipo observó el comportamiento y la historia reproductiva de mandriles (Mandrillus sphinx) en el sur de Gabón, donde el Proyecto Mandril monitorea desde 2012 la única población habituada de esta especie en estado salvaje del mundo.

    Durante el período de análisis, los investigadores registraron 356 embarazos en 117 hembras, de los cuales 52 terminaron en pérdida fetal.

    Los mandriles se reproducen de manera estacional: las ejemplares suelen concebir cada dos años, aunque en ocasiones pueden quedar preñadas mientras todavía cuidan a una cría. Las gestantes presentan hinchazones visibles en el cuerpo, lo que permitió al equipo identificar tanto las gestaciones que llegaron a término como las que no.

    Los datos mostraron que el aborto espontáneo fue más frecuente en hembras que, al mismo tiempo, estaban a cargo de un bebé dependiente. Además, el riesgo aumentaba cuando esa cría mostraba más rabietas —vocalizaciones de angustia que indican malestar— o cuando durante el embarazo se producían más tomas de poder por parte de machos alfa dentro del grupo.

    La pérdida fetal no impide el éxito reproductivo a largo plazo

    Un hallazgo central del estudio es que las hembras que perdieron un embarazo tendieron a concebir de nuevo antes que aquellas cuyas crías murieron poco después de nacer. Además, a largo plazo, las hembras que atravesaron una interrupción de la gestación produjeron un número de crías supervivientes similar al de las que nunca la sufrieron.

    Esto lleva a los autores a proponer que la pérdida fetal, en ciertos contextos, podría funcionar como un mecanismo de ajuste: la hembra interrumpe la gestación para concentrar su energía en la cría que ya tiene, y recupera antes su capacidad reproductiva una vez que esa cría alcanza la independencia.

    La autora principal, Marie Charpentier, fundadora y codirectora del Proyecto Mandril, lo expresó en estos términos: “Nuestros hallazgos sugieren que, cuando las hembras ya están invirtiendo mucho en una cría dependiente, podría tratarse, en realidad, de una forma de ajustar la inversión entre la descendencia actual y la futura”.

    El cambio de macho dominante también se asocia con gestaciones fallidas

    La correlación entre cambios de liderazgo masculino y aborto espontáneo podría explicarse por el mayor riesgo de infanticidio —muerte de crías a manos del macho entrante— tras la llegada de un nuevo macho alfa, que desencadenaría en las hembras una respuesta fisiológica de protección.

    Por otro lado, los períodos de agitación social generan estrés en las ejemplares, y ese estrés podría afectar directamente la gestación. Por eso, las vocalizaciones de angustia de las crías podrían ser un indicador del nivel de dependencia y demanda que ejercen sobre la madre. A mayor demanda, mayor desgaste materno, y por tanto, mayor dificultad para sostener una gestación en simultáneo.

    Smit destacó el valor metodológico del trabajo: “Combinamos 11 años de historiales reproductivos con observaciones no invasivas del embarazo y observaciones detalladas del comportamiento de las madres y los bebés”.

    Además, añadió que esa combinación de datos demográficos y conductuales a largo plazo permitió detectar vínculos que de otro modo serían difíciles de identificar.

    Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.

    Más de Mundo

    Ver todas →
    EN VIVOLa Mega 98.9 FM