Un fallo a favor en el momento menos indicado. El Gobierno no logró ni celebrarlo. La Corte Suprema de Justicia le repuso a la Casa Rosada una de las decisiones más rechazadas de la administración de Javier Milei y lo expuso a una prueba de fuego para la gobernabilidad. Se inician dos semanas de negociaciones al límite. La administración libertaria idea estrategias para frenar la derogación de todo el decreto 70, ese frágil andamiaje legal y económico con el que arrancó su proyecto y que contenía la derogación de la ley de tierras. Y la oposición se ilusiona con conseguir el número para voltearlo por completo.En los despachos oficiales se quedaron sin reacción el martes cuando se conoció la decisión judicial. Javier Milei ya estaba rumbo a París, y medio gabinete quedó mudo. Ni siquiera reaccionó favorablemente el autor jurídico de esa herramienta, Federico Sturzenegger.
Anatomía de una negociación: Milei pone a prueba otra vez la gobernabilidad







