Una factura pendiente, una citación judicial o un contrato para firmar llegan casi siempre en el mismo formato: PDF. Por eso abrir ese archivo se volvió un gesto automático, y los ciberdelincuentes aprendieron a usar esa confianza a su favor. Según ESET, compañía de ciberseguridad, el PDF/Phishing se ubicó entre las amenazas más relevantes de América Latina durante el primer semestre de 2026, con más de 107.000 detecciones registradas en la región. Los archivos PDF continúan entre los formatos más utilizados por los atacantes en campañas distribuidas por correo electrónico. En Brasil representaron alrededor del 55% de los tipos de archivo asociados a amenazas detectadas por esa vía, muy por delante de los scripts maliciosos (cerca del 25%) y de los documentos de Office (alrededor del 5%). Qué es un PDF malicioso y por qué funciona El término “PDF malicioso” abarca situaciones distintas.
Así es como un archivo PDF roba dinero desde WhatsApp, Gmail y Outlook








