Durante más de un mes, Bukangi nadó por el canal de North Port, en la ciudad surcoreana de Busan. Su presencia atrajo a multitudes que se acercaban a la orilla para observarlo, mientras las autoridades desplegaban plataformas flotantes, redes y buzos en sucesivos intentos por devolverlo al mar abierto. El miércoles 21 de octubre, después de tres intentos, llegó el momento que los equipos buscaban: el tiburón fue conducido fuera del canal. El operativo parecía haber terminado, pero duró poco. A la mañana siguiente, el animal había regresado al cauce tras nadar por debajo de una de las redes instaladas para impedir que volviera a entrar. El Ministerio de Océanos de Corea del Sur confirmó el jueves 22 de octubre que Bukangi estaba nuevamente en el canal. Esta vez, había quedado entre la red exterior y una segunda barrera situada entre 30 y 40 metros más adentro.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








