En la Patagonia, esta posibilidad ya tiene resultados concretos: establecimientos ovinos que aplican prácticas regenerativas en sus pastizales lograron preventas de créditos de carbono, equivalentes a una tonelada de dióxido de carbono capturada o evitada, y reinvirtieron esos ingresos en mejoras productivas. “El carbono puede convertirse en una herramienta más para mejorar la rentabilidad de los productores rionegrinos. Nuestro trabajo es facilitarles el acceso a esta oportunidad”, expresó el Secretario de Agricultura, Lucio Reinoso. En Río Negr estas prácticas también tienen aplicación. La planificación del pastoreo en zonas de secano contribuye a conservar los pastizales, cuidar el suelo y mejorar la respuesta frente a las sequías. En las áreas bajo riego, la rotación de maíz y alfalfa con ganadería también favorece la captura de carbono y el cuidado del suelo. Estos encuentros abren la posibilidad de que más establecimientos rionegrinos se acerquen a los mercados de carbono.
Carbono en Río Negro: más herramientas para el desarrollo productivo | Prensa y Comunicación








