Una investigación identificó 113 buitres encapuchados en Yamena y cuatro localidades cercanas de Chad, tras seis meses de conteos, y vinculó la baja presencia de estas aves producto de envenenamientos y capturas para el comercio transfronterizo.El trabajo fue realizado por el investigador Djekillamber Djekadjim, quien relevó 10 mataderos, un basural y cuatro poblados próximos a la capital. Además, entrevistó a 93 personas —entre carniceros, agricultores, pastores, curanderos tradicionales y funcionarios— para conocer la percepción local y las amenazas sobre esta especie en peligro crítico de extinción.Los resultados, publicados en Frontiers in Bird Science y difundidos por Phys.org, muestran que la disponibilidad de alimento no explica por sí sola dónde permanecen estos animales.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








