Máximo Kirchner conocerá por primera vez el banquillo de los acusados. Desde el 23 de octubre comenzará a ser juzgado como organizador de una asociación ilícita y por lavado de dinero. Las operaciones investigadas determinaron que las empresas familiares solo se crearon para dar apariencia de licitud a fondos ilegales. Firmó contratos, cheques, retiro de dividendos, adquirió propiedades. En números: posibilitó el incremento patrimonial de Los Sauces SA, la inmobiliaria de la familia Kirchner, en un 12.000%, y "suscribió los contratos de locación e instrumentó los movimientos bancarios para recibir $25.968.042,30". El próximo jueves 15 habrá una audiencia clave en la Cámara de Casación para resolver si la semana siguiente se comenzará a juzgar únicamente la causa Los Sauces SA o si será una debate oral donde se incluyan también las operaciones blanqueo de activos, corroboradas durante la instrucción, a través de la firma hotelera Hotesur SA.
Cheques, propiedades y un aumento patrimonial récord: Máximo Kichner se sienta en el banquillo de los acusados y hay varias pruebas que lo complican








