UN Watch cuestionó el Nobel de la Paz concedido a Navi Pillay y difundió acusaciones de la exfuncionaria de Naciones Unidas Emma Reilly, quien sostuvo que la entonces jefa de derechos humanos del organismo fue “cómplice en el genocidio uigur”. La organización pidió explicaciones al comité que entrega el premio. Según UN Watch, Reilly, abogada de derechos humanos que trabajó bajo la dirección de Pillay, denunció que la oficina de derechos humanos de la ONU entregó a China los nombres de disidentes y no atendió sus advertencias sobre los riesgos para esas personas y sus familias. UN Watch afirmó que las acusaciones se refieren a hechos ocurridos durante el período en que Pillay fue Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








