Javier Semino encontró en la inmigración latinoamericana un mercado que hasta entonces casi no tenía productores en la Argentina. Junto a sus dos hijas creó una empresa familiar que hoy procesa 30.000 litros de leche diarios y se prepara para exportar.
Conoció a un joven de Perú en 2016, aprendió algo único para su negocio y hoy produce 3000 kilos de queso por día








