El Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua tuvo en 2025 un crecimiento del 4.9 % respecto al año anterior, según informó el Banco Central nicaragüense citado por EFE. Esta expansión llevó el valor de la economía nacional a 814.420,7 millones de córdobas, cifra equivalente a USD 22.237,2 millones.
El organismo atribuyó el resultado al buen desempeño de sectores como construcción, comercio y turismo, aunque advirtió sobre la persistencia de desequilibrios en el sector externo.
A lo largo del año, la formación bruta de capital fijo se posicionó como el principal motor de la demanda interna, con un aumento del 21.3 %. Esta variable, junto con el crecimiento del 5.1 % en el gasto de consumo final, fue determinante para la expansión económica. Sin embargo, la demanda externa neta aportó un efecto negativo de 4,1 puntos porcentuales, ya que las importaciones crecieron considerablemente más que las exportaciones.
Durante 2025, las importaciones experimentaron un incremento del 11.1 %, frente a un crecimiento del 5.8 % en las exportaciones, lo que incidió en el saldo negativo de la balanza comercial. El informe del Banco Central nicaragüense, citado por EFE, resalta que, pese al avance en diferentes rubros, el dinamismo del sector externo fue inferior al de la demanda e inversión internas.

En cuanto a la evolución sectorial, la construcción se destacó con un incremento del 17.3 %, seguida por el comercio, que subió un 9,3 %. El sector de hoteles y restaurantes avanzó un 8 %, mientras que la explotación de minas y canteras lo hizo en 7.4 %. El rubro pecuario creció un 6.3 %, las industrias manufactureras aumentaron un 5,1 %, transporte y comunicaciones subió un 5 % y intermediación financiera y servicios conexos un 4.9 %. Estas cifras reflejan la diversidad en la recuperación y la importancia de las ramas vinculadas a la infraestructura y el consumo.
No obstante, la economía nacional evidenció marcadas disparidades. Los sectores de pesca y acuicultura cayeron un -10.2 %, la electricidad retrocedió un -5.6 %, la administración pública y defensa bajó un -3.4 %, y la agricultura descendió un -2.9 %. Estos datos muestran que el crecimiento no fue uniforme y que persisten retos en ramas específicas.
En respuesta clara sobre el desempeño reciente de la economía, en 2025, el PIB de Nicaragua creció un 4,9 %, con el impulso central de la inversión y el consumo, y un liderazgo marcado de los sectores de construcción, comercio, turismo y minería. La balanza comercial, sin embargo, contribuyó negativamente por el mayor ritmo de las importaciones.
Las previsiones oficiales para 2026 apuntan a una moderación del crecimiento, con un rango estimado de entre 3,5 % y 4,5 % y una inflación anual calculada en torno al 2,5 % al 3,5 %, de acuerdo con el Banco Central nicaragüense citado por EFE.

En el contexto de los últimos años, el PIB nacional subió un 3,8 % en 2022, un 4,4 % en 2023 y un 3,6 % en 2024, tras un repunte del 10,3 % en 2021 que marcó el inicio de la recuperación económica después de tres años de contracción promedio anual del 2,7 % entre 2018 y 2020.