El astillero que visitó este jueves en Singapur el canciller Pablo Quirno tiene relaciones comerciales con las Islas Malvinas. Concretamente hizo un contrato para reparar el barco petrolero estrella que está asignado para ser plataforma de extracción, almacenamiento y descarga en el proyecto Sea Lion en 2028, cuando la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration comiencen a extraer el crudo de la cuenca norte del archipiélago. Es el Aoka Mizu, de la empresa Bluewater Energy Services (de Países Bajos), que está en la lista de sanciones argentinas elaborada por el gobierno de Javier Milei contra las compañías cuyas operaciones son consideradas ilegales por Argentina. Clarín intentó consultar sobre este viaje al canciller Quirno y aún espera respuesta. Se trata de una trama muy opaca, que el Gobierno deberá explicar.
El canciller visitó en Singapur un astillero que reparará un buque contratado por las Malvinas para el proyecto Sea Lion








