El vínculo entre Argentina y la Unión Europea atraviesa una etapa en la que el comercio, la energía y los minerales críticos volvieron a quedar en el centro de la conversación. Con el acuerdo entre el bloque europeo y el Mercosur vigente desde el 1 de mayo, se abrió una nueva instancia para ampliar exportaciones argentinas, atraer capitales europeos y apuntalar proyectos energéticos y mineros. La rebaja de aranceles y la mejora de cuotas comerciales conforman el marco de esa expectativa, aunque las decisiones de inversión siguen atadas a la infraestructura, las regulaciones y la previsibilidad de la economía local. En ese escenario, Erik Høeg, embajador de la Unión Europea en Argentina, describió el entendimiento como una oportunidad para ambos lados.
El embajador de la Unión Europea analizó el escenario económico argentino y destacó el RIGI: “Crea cierta previsibilidad a largo plazo”








