EN VIVO La Mega 98.9 FM Facebook · Mega Éxitos 98.9 WhatsApp
Viernes 30 de octubre Sierra Grande · Río Negro
Sierra Grande
--° Cargando clima…
    Último momento
    La Comisión Electoral de Israel afirmó que la investigación por la posible injerencia externa no afectará los resultadosEl líder de un partido clave en Israel descartó aliarse con las listas árabes para desalojar a Benjamin NetanyahuEl Gobierno desmiente un enojo del Presidente Milei en Olivos tras el triunfo de Lula sobre BolsonaroKicillof les dijo a sus intendentes que está dispuesto a ir a una PASO con Cristina o Massa: “Compitamos, sin decisiones a dedo”Denunció un puente en mal estado en Quilmes y las imágenes de otro cruce desataron la polémicaEl riesgo país trepó al nivel más alto en un año tras el desplome de activos en Wall StreetAlerta amarilla por tormentas en Río Negro y Neuquén: cuáles son las zonas afectadas este fin de semanaReddit sufre su peor día en Wall Street: sus acciones se desploman un 29,22%

    El fuego y la furia en Andalucía: del baile al Real Madrid a la mítica pelea con Bilardo, la historia visceral de Diego Maradona en el Sevilla

    Publicidad
    SEGURIDAD
    REMIS BASE
    PROMO RADIO MEGA
    MEGASTUDIO
    abertura
    promo
    lubri
    ISP
    TENZI
    El fuego y la furia en Andalucía: del baile al Real Madrid a la mítica pelea con Bilardo, la historia visceral de Diego Maradona en el Sevilla

    El conjunto andaluz disfrutó de la magia inigualable del astro argentino, pero el ciclo técnico-jugador terminó implosionando tras un histórico enfrentamiento a golpes en la propia casa del Diez.

    La historia de Diego Armando Maradona en el Sevilla es el relato de un paso fugaz pero profundamente intenso, marcado por la pasión incondicional de una ciudad entregada a sus pies, las secuelas de un físico castigado por los años de inactividad, y una relación compleja, visceral y entrañable con Carlos Salvador Bilardo, el hombre que lo había llevado a la cima del mundo en México 1986 y que propició su desembarco en Andalucía a fines de 1992.

    Tras una larga espera de dieciocho meses ausente de los terrenos profesionales por el primer control antidoping positivo de su carrera en el Nápoli, Diego Armando Maradona volvió a pisar una cancha de manera oficial el 4 de octubre de 1992, en su estreno con la camiseta del Sevilla. De la mano del Narigón —con quien se había consagrado campeón del mundo— y acompañado por otro ilustre compatriota como Diego Simeone, Maradona eligió Sevilla por sobre otras ofertas tentadoras, buscando un destino menos hostil tras su salida del fútbol italiano. Su etapa en el club andaluz duraría menos de un año y dejaría matices de enorme contraste, acumulando 30 partidos oficiales, con 12 triunfos, 10 empates, 8 derrotas y 7 goles.

    Publicidad
    RADIO
    ten
    isp

    La noche consagratoria: el baile al Real Madrid

    El punto más alto de aquella aventura andaluza —y la gran obra maestra que dejó su paso por el club— tuvo lugar el 15 de diciembre de 1992, en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán, frente al Real Madrid. Aquella fría noche quedó grabada a fuego como la jornada en la que el 10, pese a no estar en plenitud física, dio una clase magistral de fútbol, manejó los hilos del partido a su antojo y desarticuló por completo al poderoso equipo merengue.

    Desde el primer minuto, Maradona se adueñó de la cancha con pisadas sutiles, giros indescifrables y pases quirúrgicos que rompieron líneas defensivas con absoluta naturalidad, conduciendo al Sevilla hacia una actuación consagratoria que culminó con un rotundo triunfo por 4-2. La influencia de su jerarquía enloqueció a los hinchas sevillanos, regalándoles una función inolvidable.

    El mito del «¡Pisalo, pisalo!»

    Entre las anécdotas más recordadas de su paso por España, quedó instalada en el imaginario popular una supuesta orden criminal de Bilardo hacia Diego para agredir a un rival. Sin embargo, la verdad de aquel célebre «¡Pisalo, pisalo!» nada tuvo que ver con una directiva de juego brusco dirigida al Diez.

    El hecho ocurrió el 6 de febrero de 1993 en el estadio Riazor, frente al Deportivo La Coruña: en plena disputa, Maradona golpeó de forma involuntaria al jugador rival Alberto Albístegui, quien quedó tendido y ensangrentado. Al ver que el fisioterapeuta del Sevilla, Domingo Pérez, corría a asistir al adversario en lugar de atender al capitán argentino, Bilardo enfureció por completo, le gritó «¡Los de colorado son los nuestros!» y luego exclamó desesperado: «¡Pisalo, pisalo! ¡Al contrario, pisalo!», exigiéndole que cruzara por encima del rival para atender de inmediato al propio Diego.

    Lealtad, infiltraciones y puños: el estallido final

    A pesar de los destellos futbolísticos, la convivencia cotidiana comenzó a resquebrajarse debido a los cortocircuitos con la directiva por los constantes viajes de Diego a la Argentina para jugar con la Selección —como su histórico raid de 60.000 kilómetros en febrero de 1993 para ganar la Copa Artemio Franchi— y el desgaste físico general.

    El clímax de la tensión se alcanzó en la anteúltima fecha de la temporada, el 13 de junio de 1993, en el empate 1-1 ante el Burgos. Soportando los estragos de una lesión crónica en la rodilla, Bilardo le suplicó a Maradona que se infiltrara para jugar. En el entretiempo, el astro debió recibir tres inyecciones en la articulación, pero apenas diez minutos iniciado el complemento, el técnico decidió reemplazarlo. La furia estalló de inmediato: al abandonar el césped, Diego insultó a viva voz al entrenador —“¡Hijo de puta, la puta madre que te parió!”— sin que este lo advirtiera en el instante.

    Al enterarse por la televisión, Bilardo se apersonó horas más tarde en la residencia del jugador. Lo que siguió fue una discusión a los gritos que terminó con un golpe de puño propinado por Maradona que dejó al Narigón en el suelo, antes de ser separados por Claudia Villafañe y Guillermo Franchi.

    Años más tarde, fiel a su estilo en el recordado formato 100×100 de El Gráfico, Diego resumiría el saldo de aquel duelo dialéctico y físico con su inconfundible chispa: «¿Cuándo te agarraste a piñas con Bilardo, en el Sevilla, qué dijeron las tarjetas del jurado? Que gané yo. ¿Por nocaut o por puntos? Por puntos, porque se metió Claudia. Pero ya lo aclaramos con Carlos y quedó todo bien. Igual, conste que tenía razón yo: le había preguntado si jugaba o no, él me contestó que sí y me pidió que me infiltrara. Me infiltré y después me sacó a los diez minutos, ¿cómo no me iba a calentar?». Aquella tormenta de lealtades, genialidad y puñetazos selló de forma definitiva el fin de su ciclo en Andalucía.

    Más de Maradona y El Gráfico

    El fuego y la furia en Andalucía: del baile al Real Madrid a la mítica pelea con Bilardo, la historia visceral de Diego Maradona en el Sevilla

    El paso de Maradona por el Barcelona: talento gigante, cuerpo castigado y una tormenta perfecta

    Newells: un amor breve pero intenso: el paso fugaz y eterno de Diego Armando Maradona

    Maradona en Boca, de la gloria a las lágrimas: 10 fotos históricas de Maradona en sus dos etapas

    El gol que Maradona quiso regalarle a Caniggia en su regreso a Boca y no pudo concretar

    La increíble promesa que Maradona le hizo a sus hijas antes de volver a Boca en 1995

    “Me cortaron las piernas”: las horas tristes de Maradona que El Gráfico reconstruyó del Mundial 94

    La primera noche del 10: las fotos inéditas del debut de Maradona con la diez de Argentina

    Fuente: elgrafico-deportes — ver publicación original.

    Más de Deportes

    Ver todas →
    EN VIVOLa Mega 98.9 FM