Pese a la operación del Sumo Pontífice, la Casa Rosada mantiene el cronograma previsto entre el 8 y el 11 de noviembre. Presidencia, Cancillería y Seguridad continúan con la coordinación de la agenda, en medio de una fuerte incertidumbre.
El Gobierno está atento a la salud del Papa y descarta por ahora hacer cambios en la planificación de su visita a la Argentina








