Ordenar la política. Ordenar la economía. Una. Otra. Las dos. La discusión central en el gobierno de Javier Milei pasa, por estos días, en alejar fantasmas. Financieros, políticos y electorales. Con el Presidente aterrizado en Estados Unidos (vez número 20 desde que llegó a la Presidencia y quinta en el año) el ala política insiste en marcar que, con altibajos, el Congreso está bajo control. Y miran al ministro de Economía, Luis Caputo. Los ruidos sobre su futuro no salieron de usinas opositoras, sino de fricciones internas que conviven bajo la atenta mirada de Karina Milei. Lo cierto es que el Presidente y su equipo esperan un cierre de año intenso. Así lo repitió el propio Milei en reuniones con funcionarios. Por eso la insistencia de “no dejar pasar una” a sectores que, insisten en Casa Rosada, buscan desatar una crisis.
El Gobierno se prepara para un cierre de año intenso y busca ordenar a su tropa








