La falta de docentes, las suplencias que no llegan y el deterioro de los edificios volvieron a poner a la educación pública francesa en el centro de las protestas estudiantiles. En París y otras ciudades, alumnos de secundaria reclaman respuestas a problemas que, según la comunidad educativa, se acumulan desde hace años y afectan la continuidad de las clases. Mario González, concejal de Distrito 18 de París, sostuvo que las movilizaciones exponen una “degradación de la educación pública” que se percibe con mayor fuerza en los liceos. El dirigente del Partido Socialista afirmó que los reclamos de estudiantes coinciden con los de familias y autoridades de los establecimientos. La dificultad para cubrir vacantes y licencias es uno de los principales focos del conflicto.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








