Si Boca derrota a River este domingo en La Bombonera, el ciclo de Rodolfo Arruabarrena completará los triunfos ante los cuatro grandes del fútbol argentino en apenas 42 días
El Superclásico que paraliza al país este domingo desde las 15:00 horas en el Estadio Alberto J. Armando trasciende la disputa por la tabla anual del Torneo Clausura. En medio de un gran presente bajo la conducción técnica de Rodolfo Arruabarrena, el Xeneize tiene ante sí la gran oportunidad de estirar su invicto y concretar un hito estadístico sin precedentes en la historia del club.
La racha triunfal comenzó el pasado 20 de septiembre con una victoria a domicilio frente a San Lorenzo por 2 a 0, continuó con el triunfo sobre Racing en la Copa Argentina (3-2) el 27 de septiembre y sumó un nuevo capítulo el 25 de octubre ante Independiente (1-0) en el Estadio Libertadores de América.
De quedarse con los tres puntos frente al Millonario, el Vasco habrá pulverizado la marca más rápida en la historia de Boca para vencer a todos los clásicos rivales en un mismo tramo, superando ampliamente los 88 días que habían necesitado Rogelio Domínguez en el Metropolitano de 1975 (venciendo a Independiente, San Lorenzo, Racing y River) y el primer ciclo de Carlos Bianchi en 1999 (Racing 4-0, River 2-1, San Lorenzo 3-0 e Independiente 3-0).
Al llevar la marca a solo 42 días, Arruabarrena establecerá un récord absoluto en la institución de la Ribera, mientras que al contrastarlo con el historial de River Plate quedará ubicado directamente en el segundo puesto histórico general entre los dos gigantes del fútbol argentino, quedando únicamente por debajo de los 34 días que demoró el legendario Ángel Labruna con el conjunto de Núñez en aquel inolvidable Metropolitano 1975, período en el cual venció consecutivamente a Racing (3-2), San Lorenzo (2-1), Independiente (1-0) y Boca (2-1).












