Durante su anuncio en redes sociales, Edman Lara amplió el listado de antiguos altos funcionarios bolivianos que serán objeto de denuncias y procesos legales por supuestos delitos cometidos en el ejercicio de sus cargos. Tal como informó Europa Press, el vicepresidente de Bolivia incluyó entre los investigados al exministro de Gobierno Eduardo del Castillo, así como a los excomandantes de la Policía Johnny Aguilera y Augusto Russo. Lara expuso que todas las personas que hayan incurrido en conductas presuntamente corruptas o que hayan perjudicado al país deberán comparecer ante la justicia, subrayando que “nadie, pero absolutamente nadie, va a quedar impune”.
Según publicó Europa Press, Lara comunicó la apertura de acciones penales contra el expresidente Luis Arce, quien ejerció el poder desde 2020 hasta noviembre de 2025, cuando fue reemplazado por Rodrigo Paz. El vicepresidente declaró: “Quiero anunciar que he instruido al Departamento Jurídico iniciar procesos penales al expresidente Luis Arce Catacora. Luis Arce va a responder por todo el daño que le ha hecho al país”. Lara adelantó la intención de impulsar un juicio de responsabilidades, indicando que dicho proceso está contemplado por la legislación boliviana desde 2010 y permite enjuiciar a altos cargos estatales, incluyendo al presidente y al vicepresidente, por delitos perpetrados durante su gestión.
El medio Europa Press detalló que Lara reafirmó el compromiso del actual gobierno de llevar a los tribunales a todos los exfuncionarios que han perjudicado al país en áreas como la administración de los recursos públicos, la represión de inocentes y la gestión económica. En palabras del vicepresidente: “No se van a salvar todos los corruptos que le han hecho daño este país, que han encarcelado gente inocente, que se han robado la plata de los bolivianos y que nos han dejado económicamente mal”. Según precisó en su mensaje público, estos procedimientos no se limitarán a Arce, sino que abarcarán también a otros exministros y excomandantes de la Policía Boliviana.
Europa Press consignó que Lara se dirigió a la población a través de un vídeo, donde puntualizó que se termina la era de la impunidad, asegurando que el actual gobierno mantiene una convicción y compromiso firmes para con Bolivia. Destacó: “Todos los corruptos tienen que responder por sus acciones y tienen que rendir cuentas a la justicia”. Lara especificó también que su objetivo no es la revancha, sino el establecimiento de justicia, manifestando: “No tengo sed de venganza, tengo sed de justicia, al igual que todos ustedes”.
Esta intervención del vicepresidente Lara, según reportó Europa Press, se presentó poco después de que la Presidencia boliviana hiciera públicas varias críticas hacia él. La portavoz del gobierno, Carla Faval, reprochó el hecho de que, en las dos primeras semanas de su mandato, Lara habría dedicado gran parte del tiempo a viajar y a utilizar TikTok como medio de comunicación oficial. “No es serio”, afirmó Faval, elevando el tono de las desavenencias dentro del Ejecutivo. Estas críticas se sumaron a las tensiones previas entre Lara y otros miembros del gobierno, incluyendo la decisión de destituir a Freddy Vidovic, una figura respaldada por el propio Lara, como ministro de Justicia, luego de que trascendiera una condena suspendida de tres años de prisión por un caso de 2015 relacionado con la fuga del empresario peruano Martín Belaúnde.
Europa Press concluyó que la coyuntura política en Bolivia se caracteriza por fricciones internas en las más altas esferas estatales, mientras las nuevas autoridades avanzan con la promesa de hacer frente a los supuestos actos de corrupción y abusos de poder perpetrados durante gestiones anteriores. El debate sobre el alcance de los procesos penales y la aplicación del juicio de responsabilidades queda abierto, al tiempo que la atención pública se concentra en la evolución de estas medidas y la respuesta de los implicados.