Frente a vencimientos por más de $10 billones, la Secretaría de Finanzas no cambió de estrategia: realizó un rollover del 107% y absorbió pesos de más del mercado. Los analistas ven con buenos ojos el resultado que logró el equipo económico en términos de las tasas, la extensión de los pagos y la ayuda que puede generar para descomprimir la presión sobre el dólar.
La Secretaría de Finanzas adjudicó un total de $11,56 billones en la licitación de este miércoles. El Ministerio de Economía ofertas por $15,79 billones y comunicó que el resultado representó un rollover de 106,99% sobre los vencimientos de la fecha.
El nivel de renovación superó el 100%, que era uno de los principales puntos de atención del mercado antes de la operación. Los analistas esperaban conocer si el Gobierno alcanzaría a cubrir el total de los pagos o si buscaría captar una suma superior. La licitación terminó con una absorción adicional de pesos.
El resultado implicó que el Tesoro tomó recursos por encima de las obligaciones que vencían durante la jornada. La diferencia entre un rollover de 100% y el 106,99% informado por Finanzas reflejó esa decisión. Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), difundió las cifras de la operación: Finanzas adjudicó $11,56 billones luego de recibir ofertas por $15,79 billones y el porcentaje de renovación llegó a 106,99 por ciento.
Patear vencimientos
El volumen de propuestas permitió al Tesoro seleccionar una parte de la demanda presentada por el mercado. Según Valentín Gómez García, analistas de Adcap Grupo Financiero, firma de servicios financieros, quedaron fuera de la adjudicación ofertas por $4,2 billones.
Gómez García evaluó positivamente el resultado y puso el foco en la capacidad del Gobierno para extender los vencimientos de deuda hacia plazos posteriores a 2027.
La licitación anterior mostró una participación de 60% en instrumentos con vencimientos posteriores a 2027. En la operación de este miércoles, esa proporción llegó a 30% del monto total colocado. Si bien implica una baja, Gómez García aclaró que el menú ofrecido en la licitación previa fue más acotado.
El analista indicó que el resultado volvió a mostrar capacidad para desplazar vencimientos más allá de 2027, aunque la participación de esos títulos quedó por debajo del 60% registrado en la licitación anterior.
¿Menor presión sobre el dólar?
La demanda se concentró principalmente en los bonos Tamar, que representaron 43% del total adjudicado, según Adcap Grupo Financiero. En cuanto a la letra dollar-linked reunió otro 22% de las adjudicaciones. Esos tres segmentos describieron la composición principal de los $11,56 billones que tomó el Tesoro.
Gómez García sostuvo que la participación de la letra dollar-linked puede ayudar a desconcentrar parte de la demanda de cobertura que apareció durante los últimos días. El instrumento representó cerca de una cuarta parte de lo adjudicado y quedó como uno de los componentes centrales del resultado.
Efecto en las tasas
Adcap indicó que los bonos cortaron en línea con el mercado secundario o por debajo de esas referencias. La excepción fue la letra dollar-linked, donde el Tesoro convalidó un premio significativo frente a los precios de ese mercado. Ese premio respondió a la búsqueda de una adjudicación mayor en ese instrumento.
Nicolás Cappella, sales trader de IEB, firma de servicios financieros, también evaluó favorablemente la operación. Señaló que el Tesoro renovó algo más de 100% de los vencimientos y obtuvo buenas tasas, sobre todo en los títulos de plazos más largos. “Fue una buena licitación”, sostuvo el operador, quien agregó que la operación cumplió con el objetivo de renovación sin sobresaltos en la tasa.
La evaluación de IEB coincidió con el análisis de Adcap sobre el comportamiento de los títulos largos: las tasas de esos instrumentos no quedaron por encima de las referencias del mercado secundario, aunque Gómez García marcó la diferencia de la letra dollar-linked.
El rollover por encima de 100% abrió la discusión sobre el efecto de la absorción adicional de pesos en las tasas de corto plazo. Gómez García señaló que no esperaba una incidencia negativa sobre esos rendimientos a partir del resultado de la licitación.
La analista estimó que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) absorbió $2,9 billones durante la rueda de REPO. A esa cifra sumó los $700.000 millones que, según su cálculo, tomó de más el Tesoro al cerrar la licitación con un nivel de renovación superior a 100 por ciento. Para Adcap, esa combinación mantuvo estable el colchón de pesos y las condiciones de liquidez no deberían alterarse pese a la absorción adicional de recursos por parte de Finanzas.
La letra dollar-linked fue otro de los instrumentos observados por el mercado debido a su vínculo con la cobertura cambiaria. Gómez García consideró que el 22% adjudicado en ese título puede contribuir a desconcentrar parte de la demanda de cobertura de los últimos días.












