Emerson Marín es el policía que está acusado de matar a su pareja. Foto: Alfredo Leiva
Interrogatorios sobre vínculos familiares o de amistad con algún miembro de fuerzas de seguridad, sobre el manejo de armas de fuego, antecedentes cercanos de violencia de género o de algún caso de suicidio fueron repetidos una y otra vez hoy por representantes de la fiscalía, la querella y la defensa en la audiencia de selección de los jurados que a partir del próximo martes intervendrán en el juicio oral por el femicidio de Estefanía Civardi.
Sorteo mediante, la lista de potenciales jurados había quedado circunscripta previamente a 100 personas -la mitad hombre y la mitad mujeres-, la mayoría con domicilio en Bariloche, aunque había también de El Bolsón, El Manso, Jacobacci y Dina Huapi.
El cometido era el de conformar el listado definitivo de doce jurados titulares y cuatro suplentes, con paridad de género, que deberán determinar si el policía Emerson Marín es culpable o inocente del crimen de su expareja, quien murió de un balazo en el cuello en un incidente ocurrido dentro de una vivienda del barrio Lera en la noche del 30 de julio de 2025.
El acto de hoy fue presidido por el juez Sergio Pichetto, quien tendrá durante el juicio la misión de conducir las audiencias e instruir a los jurados. También participaron los fiscales Betiana Cendón y Marcos Sosa Lukman, los querellantes Martín Govetto y Tomás Soto y el abogado defensor Diego Navarro.
Los juicios por jurados fueron adoptados por Río Negro hace menos de una década y están reservados a las causas penales de mayor gravedad, cuando la pena prevista supera los 12 años de prisión. En este caso, si queda probado el homicidio triplemente calificado -por el vínculo, por el empleo de arma de fuego y por el contexto de violencia de género-, a Marín le corresponderá la pena de prisión perpetua. La hipótesis que buscará demostrar su defensor es la de un posible 32
Por eso -ante la ausencia de testigos directos- la opinión de expertos en criminalística, la pericia balística y los relevamientos de la habitación donde se produjo el hecho serán los elementos claves a sopesar. Hace un par de días ya quedó insinuado uno de los datos sobre el que pujarán las partes, relacionado con la distancia del disparo. En un principio la perito Karina Uribe había determinado que fue de entre 8 y 11 centímetros, pero luego corrigió esa estimación y la estiró hasta 15 centímetros. La defensa anticipó que hará valer esa contradicción en su favor.
Bariloche fue sede del primer juicio por jurados en la historia de Río Negro, en marzo de 2020, que terminó con un veredicto de absolución para Marta Valle, acusada de matar a su pareja. Pero ahora hace más de tres años que no hay juicios bajo ese formato. El último fue el que terminó en la condena por homicidio de Mauricio Buchaillot, en octubre de 2023.
La falta de hábito pareció influir en el desarrollo de la audiencia preparatoria realizada hoy, ya que más de una vez el juez llamó “testigos” a los jurados y hubo dudas sobre qué parte de los interrogatorios y del debate entre las partes eran públicos o debían realizarse en ámbito reservado. El objetivo era el de llegar a un listado de personas aptas para examinar la conducta del imputado, sin opinión formada sobre el hecho a juzgar y sin sospechas de parcialidad.
Del centenar de candidatos iniciales fuero descartados 29 y el resto fueron convocados para hoy. Se presentaron 66.. En un primer momento el juez “técnico” repasó con los potenciales jurados los impedimentos que podían descalificarlos, y allí ya quedaron algunos descartados. Uno de ellos, por tener una condena penal previa, otros por enfermedad.
Luego de un cuarto intermedio tanto la fiscalía como la querella y la defensa pudieron preguntar a cada persona por sus antecedentes. intereses y su contexto social. Si luego impugnaron a alguno de ellos y por qué causa no se hizo público porque esa instancia de deliberación fue a puertas cerradas, a diferencia del procedimiento seguido en otros juicios similares.
En primer término fueron seleccionadas las ocho mujeres que formarán parte del jurado y luego los ocho hombres.
La fiscalía fue la que desplegó los interrogatorios más exhaustivos. Algunos de los preseleccionados reconocieron parentescos con policías retirados o en actividad, también con efectivos de “fuerzas federales”. Hubo varias mujeres que señalaron casos de violencia de género que les tocaron de cerca. Una de ellas, trabajadora hospitalaria de El Bolsón, recordó una compañera de trabajo asesinada en 2009 en un hecho que continúa impune.
La mayoría de las y los aspirantes se mostraron con voluntad de integrar el jurado y no en subrayar razones o excusas para eludir la convocatoria. Una mujer dijo puntualmente que le gustaría “conocer y vivir cómo es la experiencia” de integrar un jurado popular.
Las preguntas sobre suicidio llamaron la atención y tendrían evidente relación con una de las “teorías del caso” y la necesidad de evitar jurados con preconceptos sobre el tema.
La fiscal Cendón preguntó varias veces a las personas con posibilidad e integrar la lista definitiva si conocían el caso de femicidio atribuido a Marín y varios dijeron que sí, que se habían enterado, en general, por redes sociales. Consultados si tenían una opinión formada sobre el hecho la mayoría dijo que no.”¿Podés despojarte de todo lo escuchado?” le preguntó la fiscal a una de las mujeres. Y la respuesta fue “sí”.
Finalmente, luego de cumplido el trámite quedaron definidas las 16 personas del jurado, que tendrá su primera cita el próximo martes. El juicio tendrá al menos cuatro jornadas y hay citados unos 30 testigos.
Fuente: Diario Río Negro — Regionales — ver publicación original.







