El estándar HDMI 2.1 multiplicó el ancho de banda disponible hasta los 48 Gbps, pero el verdadero salto para quienes juegan en consolas como PlayStation 5, Xbox Series X o en PC no está en esa cifra, sino en tres tecnologías puntuales: VRR, ALLM y QFT. Estas funciones fueron diseñadas para resolver tres problemas concretos de la experiencia de juego. Se trata del input lag, el tearing y el stuttering, los cuales, en conjunto, permiten que la imagen se mueva de forma fluida y que las órdenes del mando se traduzcan en acciones de manera casi instantánea. Durante años, los televisores procesaban la señal de video con una lógica pensada para el cine y la televisión tradicional, donde las frecuencias de imagen son estables. Los videojuegos, en cambio, generan picos y caídas de rendimiento constantes, sobre todo en escenas con explosiones, cambios de color abruptos o movimientos rápidos.
HDMI 2.1 para gamers: las tres funciones ocultas que eliminan el lag y los tirones en tu TV








