Un empresario pyme explicó en un minuto cómo funciona Ingresos Brutos y lo hizo con humor. Miguel Jacowasky, conocido como “El Pyme” y director de FADEP Envases, publicó en su cuenta de Instagram un video titulado “Ingresos Brutos en un minuto”, que ya suma 19.300 “me gusta”, más de 1.100 comentarios y 3.200 reposteos.
La pieza es una parodia. Tiene seis personajes y una escena que se repite: un producto pasa de mano en mano, desde la fábrica hasta el consumidor final, y en cada venta aparece alguien a cobrar el impuesto provincial.
Todo empieza con el propio Jacowasky presentándose como fabricante: “Hola, soy el Pyme y fabriqué este producto”. El primer comprador es el distribuidor, que pregunta cuánto sale. “Mil pesos”, responde el fabricante, y el trato se cierra con un “Excelente. Lo compro”.
Ahí entra el tercer personaje, que llega con una frase corta: “Hola, vengo a cobrar”. Cuando le preguntan quién es, contesta: “Ingresos Brutos, papá”. Al vendedor le llama la atención que le cobren si todavía no sabe cuánto ganó, y la respuesta es el eje del chiste: “Por eso me llamo Ingresos Brutos y no ganancia neta”.
Cuatro ventas, cuatro cobranzas
La escena se repite con el mayorista, que pregunta cuánto cuesta el producto y recibe un nuevo precio: “Mil doscientos pesos”. Lo compra y el cobrador vuelve a aparecer. “Pero si ya cobraste por este producto”, le reclaman. El cobrador responde con una risa: “Ja, a él no”.
Sigue el comerciante, que paga mil cuatrocientos pesos. Al ver otra vez al cobrador, la reacción es de cansancio: “¿Otra vez vos?”. La respuesta resume el sistema que se parodia: “Otra venta, otra cobranza”.
El último en comprar es el consumidor, que escucha el precio final: “Mil seiscientos pesos”. Dice “Eh, qué caro. Pero bueno, lo compro”, y el cobrador llega por cuarta vez. “Pará, vos ya cobraste en todas las etapas”, reclama el comprador. “Y sí, papá”, le contestan.
El video cierra con una pregunta: “¿Quién termina pagando todo esto?”. Con música de tensión de fondo, la imagen muestra al consumidor final y se escucha la frase icónica de Esperando La Carroza: “Ahí lo tenés al pelot…”.
Humor para hablar de impuestos
Jacowasky ya había recurrido a este formato. En mayo, publicó el video “La batalla de las tasas”, un video hecho junto al Movimiento Industrial que usaba el esquema de las “batallas de gallos” para enumerar tasas y tributos, como el impuesto al metegol en Miramar o el que se cobra por inflar un Papá Noel en San Martín.
En esa entrevista con Infobae en Vivo al Mediodía, el empresario explicó el sentido de la estrategia: “La idea siempre fue a través del humor, poder comunicar las cosas que viven hoy el motor invisible del país, que son las pymes argentinas”. Contó que el canal @ElPyme se creó en octubre de 2025 y que habían tenido “ocho millones de vistas en cinco meses”.
En aquella charla, Jacowasky mencionó a Ingresos Brutos entre los tributos que se suman al costo de producir: “Son una sumatoria de impuestos y de situaciones que hacen que el costo argentino sea completamente elevado”. Y agregó una frase sobre el sector: “Hoy las PYME no son un negocio, son un acto de coraje en la Argentina”.
El impuesto detrás de la parodia
Ingresos Brutos es un tributo provincial que grava la facturación en cada etapa de la cadena de producción, por lo que la carga se acumula a medida que el bien pasa de un eslabón al siguiente. Es el “efecto cascada” que la industria plantea como argumento central de su reclamo, y es lo que el video resume en un minuto. Según la Unión Industrial Argentina (UIA), la alícuota nominal promedio es de 1,5%, pero la carga que enfrentan las empresas llega al 3,4% cuando se consideran los regímenes de recaudación.
Esos regímenes de retención y percepción generan saldos a favor que se acumulan mes a mes y que las compañías tienen dificultades para recuperar, según explicó Carlos Abeledo, jefe del Departamento de Política Tributaria de la entidad. La UIA impulsa un Pacto Fiscal Federal Industrial y busca que otras provincias sigan el camino de Catamarca, que anunció que avanzará hacia una alícuota del 0% para la industria.







