Maximiliano Ferraro, diputado y presidente de la Coalición Cívica, criticó el silencio de legisladores y dirigentes políticos ante los nuevos ataques verbales del presidente Javier Milei contra periodistas como Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni y Natalia Volosin tras su sobreseimiento en la causa $LIBRA.
«El oportunismo y la especulación electoral para quedar bien con el Calígula argentino que hoy nos preside dan ASCO», expresó a través de su cuenta de X. Y agregó: «Un silencio peligroso que quedará en la historia como otra marca de cobardía política y de erosión de la institucionalidad democrática».
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a cuestionar al Gobierno del presidente Javier Milei, principalmente al plan económico que lleva adelante junto con el ministro Luis Caputo.
«Después de tres años de gobierno, el modelo de Milei está agotado. Su plan económico fracasó y la responsabilidad que tenemos es convertir esa frustración de nuestro pueblo en una alternativa federal, inclusiva, soberana y democrática para terminar con el desastre de la ultraderecha en nuestro país», afirmó durante su participación en una charla de la Fundación para el Desarrollo Humano Integral.
Luego del paso de Javier Milei por España, donde volvió a insultar a los periodistas y descalificó a Pedro Sánchez, un senador del PRO apuntó al Presidente por sus cuestionables declaraciones.
«Me parece que un Jefe de Estado que representa a todos los argentinos, ir a otro país que es anfitrión y empezar a insultar, a decir barbaridades, me parece que no corresponde a un Jefe de Estado y no me siento representado en ese rol del Presidente, bajo ningún punto de vista», afirmó el senador Martín Goerling. Y agregó: «El Presidente se tiene que enfocar en las necesidades, lo que falta en el gobierno, lo necesitan los argentinos, y no estar todo el tiempo crispado y peleándose con el que piensa distinto».
Como le ocurrió con la economía, probablemente Javier Milei esperaba para esta altura de su gestión tener mejores números en las encuestas de cara a su reelección. Pero el Presidente se encuentra estancado, en un piso y con saldo negativo. A favor, la oposición sigue sin poder capitalizar esa mayoría crítica y el libertario mantiene una leve ventaja cuando se mide la intención de voto.
Los últimos días de Javier Milei condensaron los rasgos de su matriz conductual. Llamó ladrón a Lula da Silva, pidió sacar a patadas del poder a Pedro Sánchez, a un periodista español le dijo que no respetaba su cerebro y a una cronista argentina la acusó de trabajar para corruptos y extorsionadores. En su paso por España, el Presidente gritó, humilló a quienes lo contradicen y se burló de los que dicen que en Argentina hay gente que no llega a fin de mes. Al regresar al país, su talante se volvió todavía más beligerante: dijo que a las malas personas hay que quemarlas en la hoguera, una práctica que durante siglos se aplicó en Europa contra quienes alteraban el orden divino, político o moral.
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