Kendall Jenner habló sobre los cambios en la manera en que su familia participa en los programas de telerrealidad y señaló que la exposición pública y las críticas en redes sociales han influido en la forma en que ella y sus hermanas se muestran ante las cámaras.
Sus declaraciones se produjeron durante el episodio de The Kardashians emitido el jueves 29 de octubre de 2026.
En el capítulo de la serie, disponible en Hulu, Kendall reflexionó sobre las diferencias entre el programa actual y Keeping Up with the Kardashians, la producción que dio a conocer la vida cotidiana de la familia Kardashian-Jenner desde 2007 y que concluyó en 2021, después de 20 temporadas.
La modelo, de 30 años, comparó las primeras temporadas del programa con la producción actual y consideró que, en sus inicios, los integrantes de la familia tenían mayor libertad para comportarse frente a las cámaras.
“La cultura de la cancelación definitivamente influye en ciertas cosas. Puedes volver a ver episodios antiguos de nuestro programa, y creo que todo era un poco más libre”, expresó.
Según explicó, tanto ella como Kourtney, Kim, Khloé y Kylie Kardashian han adoptado una actitud más reservada ante la exposición mediática.
“Hemos pasado años bajo un escrutinio constante y con narrativas falsas. Siendo yo o alguna de mis hermanas, es natural que seamos más cautelosas. Sin duda, la situación ha empeorado. Pero creo que lo más seguro es no darle demasiada importancia”, comentó.
Sus comentarios surgieron durante una conversación con Scott Disick, expareja de Kourtney Kardashian y padre de sus tres hijos.
Ambos recordaron algunos episodios de las primeras temporadas de Keeping Up with the Kardashians, entre ellos una escena emitida en 2010 que mostró a Disick bajo los efectos del alcohol durante una cena familiar.
En aquella ocasión, después de que Kris Jenner le indicara que dejara de beber, Disick introdujo dinero en la boca de un mesero. La escena volvió a ser tema de conversación durante el episodio reciente de The Kardashians.
Kendall calificó el momento como una escena emblemática, aunque aclaró que no lo consideraba así por una razón positiva.
Disick, por su parte, describió su comportamiento como terrible y reconoció que volver a ver esas imágenes podría generarle incomodidad.
Durante el intercambio, Kendall Jenner también recordó otros momentos del programa que involucraban a Scott Disick y a su hermano Rob Kardashian.
“Algunas cosas son jodidamente graciosas. ay muchísimos buenos momentos de Rob y Scott”, dijo Kendall. Mientras que Scott respondió: “No puedo creer que hayamos hecho esta mierda”.
La familia Kardashian-Jenner comenzó su trayectoria televisiva en 2007 con Keeping Up with the Kardashians.
En ese momento, Kourtney tenía 28 años; Kim, 27; Khloé, 23; Rob, 20; Kendall, 11, y Kylie, ocho. Kris Jenner, matriarca de la familia y productora del programa, tenía 51 años cuando comenzó la emisión.
En declaraciones anteriores a Vogue Arabia, Kris explicó que inicialmente consideró el proyecto una oportunidad para promocionar los negocios familiares, incluidas sus tiendas en Calabasas, California.
Según relató, la exposición televisiva también podía servir como una herramienta de marketing y abrir nuevas oportunidades comerciales.
La empresaria aseguró entonces que no esperaba que la exposición pública pudiera resultar perjudicial y que veía el programa como una experiencia positiva para su familia.
Tras el final de Keeping Up with the Kardashians en 2021, el grupo regresó a la televisión en 2022 con The Kardashians, una producción que mantiene el seguimiento de sus actividades personales y profesionales.












