El conjunto xeneize buscará este fin de semana en su estadio un hito que no se repite desde 1991.
Boca Juniors atraviesa un gran presente en el Superclásico tras hilvanar dos victorias consecutivas frente a River Plate: el 2-0 obtenido en la Bombonera durante el Clausura 2025, con gritos de Exequiel «Changuito» Zeballos y Miguel Merentiel, y el ajustado 1-0 firmado en el Clausura 2026 gracias al penal transformado por Leandro Paredes en Núñez.
Este dominio reciente amplía una estadística global que mantiene una brecha favorable para el club de la Ribera, cuyo historial histórico se compone ahora de 94 triunfos, frente a las 88 victorias del Millonario y 84 empates. Con este envión, el conjunto xeneize buscará este próximo domingo como local en el Torneo Clausura 2026 una marca que desafía al tiempo: alcanzar las tres victorias consecutivas ante su eterno rival, un hito que ningún equipo pudo repetir desde el año 1991 y luego de 86 clásicos consecutivos sin esta marca.
Aquel antecedente histórico tuvo al Xeneize como indiscutido protagonista bajo la conducción táctica de Óscar Tabárez, cuando el equipo logró avasallar a su clásico rival encadenando tres festejos en apenas 31 días. La racha se cimentó primero con un vibrante 4-3 y un posterior 2-0 en el marco de la Copa Libertadores, para luego estampar el broche de oro con el recordado 1-0 convertido por Diego Latorre en el Torneo Clausura 1991, una gesta inolvidable que continúa alimentando la supremacía que Boca ostenta en el historial hasta la actualidad.
Por el lado de River Plate, la posibilidad de lograr tres o más triunfos consecutivos ante su clásico rival parece una cuenta pendiente difícil de saldar, ya que no lo consigue desde hace casi 40 años. La racha más emblemática del Millonario ocurrió entre 1984 y 1986, e incluyó hitos como el 4-1 del Metropolitano 84, el 1-0 en octubre de 1985 y el histórico «Día de la pelota naranja» en abril de 1986, cuando el equipo de Núñez ganó 2-0 con goles de Norberto Alonso.
Si de récords absolutos se trata, ambos clubes comparten una marca máxima de cuatro victorias consecutivas, hitos que marcaron épocas de dominio total para cada institución.
Boca Juniors alcanzó esta cifra histórica entre 1934 y 1935, estableciendo una hegemonía difícil de igualar en el inicio del profesionalismo. La racha comenzó el 17 de junio de 1934 con una contundente goleada por 4-1 en condición de local. Solo tres meses después, el 16 de septiembre, el Xeneize volvió a imponerse, esta vez como visitante, por 1-0.
El tercer eslabón de esta cadena de triunfos llegó el 4 de noviembre de 1934 con un sólido 2-0 en casa, cerrando el ciclo perfecto el 21 de abril de 1935 al vencer nuevamente por 1-0 en su estadio.
Por su parte, River Plate logró su mejor serie entre 1950 y 1951, años en los que el Millonario demostró una superioridad notable en el campo de juego. El primer triunfo de esta seguidilla ocurrió el 11 de junio de 1950 con un 1-0 a su favor.
Luego, el 12 de octubre de ese mismo año, River pisó fuerte en territorio rival y se llevó la victoria por 2-1. La racha continuó el 15 de julio de 1951 con otro 1-0 en su estadio y alcanzó su punto máximo el 1 de noviembre de 1951, cuando cerró aquel ciclo histórico con un contundente 3-0 en condición de visitante.
Con el triunfo obtenido en el Apertura 2026, Boca Juniors queda a las puertas de intentar igualar estas marcas doradas de antaño, siempre y cuando logre mantener su efectividad y solidez en los próximos compromisos frente a su eterno rival.
LOS 86 PARTIDOS SIN QUE UN EQUIPO GANE 3 CLÁSICOS CONSECUTIVOS
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