La inteligencia artificial llegó a las aulas con la promesa de personalizar el aprendizaje y aliviar la carga de los estudiantes. Dos años después, informes internacionales y ensayos académicos muestran un resultado distinto: peores calificaciones, menor comprensión lectora y estudiantes que admiten haber perdido la capacidad de pensar sin ayuda de un chatbot. El caso de Richard Scott, un estudiante de Pensilvania que empezó a resolver ecuaciones cuadráticas con el buscador de Google y terminó reprobando su examen final de matemáticas, resume ese fenómeno que hoy preocupa a docentes, psicólogos y organismos educativos. Cómo se está usando la IA en las escuelas El informe PISA 2025 de la OCDE encontró que los estudiantes que usan inteligencia artificial para tareas como resumir o redactar obtienen peores resultados en ciencias que quienes no la utilizan. La diferencia equivale a unos 20 puntos, el equivalente a perder un año completo de escolarización.
La IA prometía cambiar los colegios, pero estudiantes admiten haber perdido la capacidad de pensar








