El Plato de Oro fue para Brazarte, con una elaboración que combinó trucha patagónica, Vermut Piuke y manzanas del Valle. La trucha y la manzana volvieron a aparecer en la mejor entrada, mientras que el mejor postre propuso un “Recorrido dulce por Río Negro”. El Menú Punto Río Negro de Solís reunió frutillas, miel, frambuesas, cordero, langostinos, ciervo, avellanas y chocolate. Las distinciones reflejaron un proceso que se viene construyendo desde distintos sectores. La incorporación y promoción de carnes rionegrinas, acompañada por la actualización de la Ley de Carnes, amplía las posibilidades para que producciones con fuerte arraigo regional lleguen a nuevos espacios gastronómicos y comerciales. Ese mismo recorrido pudo verse durante el año en las exposiciones rurales, donde la calidad y diversidad de las carnes provinciales tuvieron un lugar destacado.
La identidad gastronómica rionegrina fue protagonista en Bariloche | Prensa y Comunicación








