La inflación en el Reino Unido subió a su nivel más alto en casi un año, mientras la guerra con Irán sigue presionando los precios del combustible, mostraron el miércoles cifras oficiales, lo que afianza las expectativas de que el Banco de Inglaterra subirá las tasas de interés el próximo mes. La Oficina Nacional de Estadísticas indicó que los precios al consumidor aumentaron 3,5% en los 12 meses hasta septiembre, frente al 3,1% de agosto. Es la lectura más alta desde octubre del año pasado y supera el 3,4% que la mayoría de los economistas esperaba para el mes. El aumento supera el objetivo del 2% del Banco de Inglaterra. Los precios del transporte fue lo que más contribuyó al alza de la inflación el mes pasado, en particular en las gasolineras.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








