El fiscal federal de Puerto Iguazú, Fabián Martínez, solicitó este miércoles informes a organismos oficiales para determinar cómo ingresó al país Flávio Bolsonaro y si existía algún impedimento legal que le prohibiera hacerlo.
La medida se adoptó luego de que la diputada nacional Marcela Pagano presentó una denuncia ante la Justicia Federal de Puerto Iguazú, en la que cuestionó los controles fronterizos y pidió esclarecer las circunstancias del paso del dirigente y su familia por el territorio argentino.
Según la Dirección Nacional de Migraciones, Bolsonaro ingresó a la Argentina el martes 27 de octubre a las 22.50, acompañado por su esposa Fernanda Antunes Figueira y sus hijas Carolina y Luiza Figueira Bolsonaro. El grupo familiar cruzó el puente internacional Tancredo Neves, en la provincia de Misiones, “con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país” y los tránsitos “fueron registrados por la autoridad de aplicación sin incidentes”.
A las 23.30 del mismo día, dijo Migraciones, la comitiva abordó un vuelo privado despachado por la compañía Baires Fly S.A. con destino declarado a Guayaquil, Ecuador, según el plan de vuelo.
En la denuncia se reclamó la preservación de las grabaciones de las cámaras de seguridad del puente internacional y del aeropuerto de Puerto Iguazú, además del acceso a los planes de vuelo, la lista de pasajeros y el contrato del servicio de transporte aéreo privado. También solicitó que se investigue la posible comisión de delitos vinculados con el tránsito de personas y el incumplimiento de los deberes de funcionario público.
El caso generó versiones cruzadas en las primeras horas. Mientras circularon informaciones sobre una posible prohibición de salida del país dispuesta por el juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal de Brasil, y sobre restricciones a los documentos de viaje de Bolsonaro, desde el Gobierno argentino se llegó a afirmar que el senador “nunca ingresó”.
La confirmación oficial posterior de Migraciones despejó esa versión y dejó asentada la secuencia: ingreso registrado, documentación válida y salida en avión privado poco más de media hora después.
El Gobierno argentino negó haber recibido un pedido de asilo
En medio de la incertidumbre, el Gobierno de Javier Milei buscó tomar distancia del caso. El vocero presidencial, Adrián Ravier, aseguró que la Argentina no había recibido “ningún pedido de asilo” de Bolsonaro.
La aclaración se produjo mientras todavía había dudas sobre su paradero y se intentaba establecer si había ingresado al país.
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Las primeras informaciones oficiales no confirmaban su presencia en territorio argentino.
El episodio también abrió interrogantes sobre una eventual colaboración argentina para facilitar su salida. El Gobierno negó haber recibido una solicitud de protección política y sostuvo que no tenía confirmación de que el senador hubiera ingresado al país. Más tarde, salió el comunicado de Migraciones.
Este miércoles, Flávio Bolsonaro les agradeció a Donald Trump y a Javier Milei tras su fuga a Estados Unidos y se autoproclamó “verdadero presidente electo” de Brasil.
En un comunicado, el excandidato presidencial que perdió el balotaje contra Lula da Silva aseguró que no escapó de las causas judiciales que enfrenta: “No huí de Brasil, me fui por Brasil”.












