Astana, la capital de Kazajistán, reunió este miércoles a líderes y representantes de las principales religiones del mundo con un objetivo común: convertir el diálogo interreligioso en una herramienta concreta para la paz, en un momento marcado por guerras, crisis humanitarias y una creciente polarización. El encuentro fue la XXIV sesión del Secretariado del Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales, presidida por el vicepresidente kazajo, Erlan Karin. Participaron más de 30 representantes de 20 países, entre ellos referentes del cristianismo, el judaísmo, el islam, el budismo, el hinduismo, el taoísmo y el sintoísmo, además de organismos internacionales y figuras públicas. Según el comunicado difundido tras la reunión, estuvieron presentes enviados del Vaticano, del patriarca Teófilo III de Jerusalén, del secretario general de la Liga del Mundo Islámico y de los grandes rabinos sefardí y asquenazí de Israel.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








