El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció que el exdueño del Banco Master, Daniel Vorcaro, organizaba “orgías” y encuentros sexuales para relacionarse con figuras influyentes de la política y del Poder Judicial.
Durante una entrevista con radio Tupi, Lula sostuvo que cinco integrantes del Supremo Tribunal Federal (STF) aparecen vinculados “directa o indirectamente” con el escándalo financiero. Sin embargo, no afirmó que todos hayan participado de las fiestas atribuidas al banquero ni identificó a los magistrados a los que hizo referencia.
“Patrocinaba orgías, traía mujeres de Suecia, de Suiza, no sé de dónde, para los poderosos brasileños a los que les gustan esas cosas”, afirmó el mandatario. Según su relato, las actividades de Vorcaro alcanzaron a integrantes de la Corte, senadores y diputados.
Lula aseguró que el caso “contamina todo” y reconoció que puede repercutir en la campaña presidencial de octubre, en la que buscará la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro.
Los mensajes que mencionan a un juez
Las declaraciones se produjeron después de la difusión de conversaciones extraídas del teléfono de Vorcaro. En esos intercambios, una mujer identificada como Rayanna coordinó un encuentro y le avisó al banquero que “las chicas están listas”.
Días después, la misma interlocutora afirmó que una amiga había estado con una persona a la que identificó únicamente como “Kassio” y reclamó un pago. La referencia fue interpretada como una posible alusión a Kassio Nunes Marques, integrante del Supremo Tribunal Federal.
No obstante, los mensajes difundidos no incluyen el apellido de la persona mencionada, no explican la naturaleza del encuentro ni permiten confirmar que se trate del magistrado. Nunes Marques negó haberse reunido con la mujer.
Lula también cuestionó los presuntos vínculos de Alexandre de Moraes y Dias Toffoli con el Banco Master. En el caso de Moraes, las sospechas se concentran en un contrato entre la entidad y el estudio jurídico dirigido por su esposa.
El mandatario apuntó además contra André Mendonça, relator del expediente, a quien acusó de haber retenido información relevante para la investigación. En ese contexto, planteó la necesidad de discutir una reforma del Poder Judicial una vez que se esclarezcan las acusaciones.
Por último, Lula buscó despegar a su administración del escándalo y responsabilizó al gobierno anterior por el crecimiento del Banco Master. “Vorcaro se convirtió en banquero durante el gobierno de Bolsonaro y en prisionero durante mi gobierno”, afirmó.