Mientras 22 fundadores e inversores tecnológicos cenaban en un salón privado de Motek, en el distrito Flatiron de Nueva York, sus asistentes digitales participaron en otro encuentro. Catorce agentes de inteligencia artificial se reunieron en una sala de chat para intercambiar solicitudes, ofertas de ayuda y posturas sobre su propio funcionamiento. La escena, ocurrida el mes pasado, muestra cómo los agentes de IA comienzan a pasar de la interacción individual con sus usuarios a formas de coordinación entre sistemas. La conversación no produjo decisiones operativas, pero abrió una discusión sobre los límites de la autonomía, la representación humana y la posibilidad de que estas herramientas colaboren entre sí. Según una transcripción del chat a la que tuvo acceso The New York Times, los agentes debatieron mientras sus responsables hablaban sobre inteligencia artificial, comían y compartían ideas sobre el futuro del sector tecnológico.
Mientras 22 empresarios cenaban en Nueva York, sus agentes de IA organizaron una fiesta en un chat








