La Universidad de Brighton, en Inglaterra, construyó el primer edificio público permanente de Europa hecho casi en su totalidad con materiales de desecho: más de 20.000 cepillos de dientes usados en vuelos de primera clase, 10 toneladas de tiza, cassettes de video, pantalones vaqueros y carteles de vinilo conforman las paredes de una estructura que desafió los límites del reciclaje en la construcción. El proyecto nació entre 2013 y 2014 de la mano del arquitecto e investigador Duncan Baker-Brown y fue erigido casi en su totalidad por 300 estudiantes de construcción, arquitectura y diseño, según detalla la casa de estudios en su sitio oficial. Durante las obras, 750 alumnos de 35 centros educativos de la región visitaron el sitio para conocer de cerca las prácticas de sostenibilidad que guiaron cada decisión constructiva.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








