Ante la enorme volatilidad del mercado argentino y la devaluación de la moneda es fácil perder de vista lo importante. Los inversores podrían estar obviando un hecho elemental tanto en Argentina como en el resto del mundo y es que nunca ha sido tan fácil aumentar su patrimonio mediante la renta variable internacional.No hace falta ser adivino o un oráculo, ni evitar las caídas o convertirse en un gurú de la selección de valores. Basta con paciencia, disciplina y tiempo.Cuando empecé mi carrera hace 54 años, los inversores la tenían difícil. La información, sin internet, era escasa, así que analizar una empresa suponía consultar numerosos archivos y microfichas de noticias e informes empresariales en la biblioteca.
Nunca ha sido tan fácil hacer crecer un patrimonio








