La posibilidad de extender el cronograma de la privatización del Belgrano Cargas está sobre la mesa del Gobierno. Según fuentes oficiales, distintas empresas interesadas solicitaron más tiempo para preparar sus propuestas y el Ejecutivo no encuentra inconvenientes en conceder una prórroga. La fecha originalmente prevista para la apertura de ofertas es el 11 de noviembre.
La evaluación de una prórroga se da en un momento particular, ya que se conoce después de que el Grupo México decidiera no participar de la licitación. Sin embargo, las fuentes oficiales consultadas minimizaron el impacto de esa decisión y aseguraron que no modifica el desarrollo de la privatización. “No altera el proceso”, sostuvieron.
Uno de los puntos que generó diferencias entre el Gobierno y el Grupo México es el esquema de open access o acceso abierto a las vías. Se trata de un sistema que permite que más de un operador utilice un mismo ramal ferroviario, en lugar de mantener la exclusividad comercial de una sola empresa sobre ese corredor.
“Ese modelo, desde nuestra perspectiva, resulta ineficiente, resta competitividad al sistema en su conjunto, incrementa los costos y precios a los clientes y requiere de subsidios públicos para mantenerse”, sostuvo la empresa al anunciar su retiro del proceso.
Desde el Ejecutivo, en cambio, consideraron que ese mecanismo es necesario para aumentar el volumen de cargas transportadas por tren. El esquema también podría habilitar la participación de operadores extranjeros. La implementación del open access nunca llegó a concretarse en la Argentina, aunque está contemplada para las nuevas concesiones.
Ahora, se espera definir una eventual nueva fecha para la presentación de las propuestas, una decisión casi descontada dentro del Ministerio de Economía. Por otra parte, todavía resta avanzar con el pliego para la subasta del material rodante y con las condiciones para la concesión de los talleres ferroviarios.
En este escenario, entre los nombres que aparecen como posibles participantes se encuentran Wabtec, compañías cerealeras y el grupo Roggio, además de firmas vinculadas con proyectos mineros y energéticos, como Rio Tinto, Glencore, Ganfeng y Vicuña.
Cómo sigue la privatización del Belgrano Cargas
La licitación contempla la concesión por 50 años de 7594 kilómetros de vías de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, distribuidos en 16 provincias.
El esquema prevé separar las distintas unidades del negocio ferroviario: la infraestructura, el material rodante —locomotoras y vagones— y los talleres. En el caso de las vías, se aplica el régimen de open access, que permitirá que distintos operadores utilicen la misma infraestructura.
Los pliegos establecen obras obligatorias durante los primeros cinco años de cada contrato y contemplan trabajos optativos adicionales, que también serán considerados al evaluar las propuestas.
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El llamado no fija un monto total único de inversión para las tres líneas. El desembolso definitivo dependerá de las obras obligatorias y de los compromisos adicionales que asuman los adjudicatarios. Además, las empresas podrán solicitar su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), siempre que cumplan con los requisitos previstos en la normativa vigente.
El concesionario deberá pagar, además, un peaje por el uso de la infraestructura, cuyo valor estará sujeto a bandas mínimas y máximas diferenciadas por línea. El piso apunta a garantizar recursos para el mantenimiento, mientras que el techo busca evitar que el costo de utilizar el tren le quite competitividad frente al transporte automotor. La metodología económica del proceso toma como referencia que la tarifa ferroviaria sea, al menos, un 35% inferior a la del camión.







