LUNES, 2 de noviembre de 2026 (HealthDay News) — Nuevas guías clínicas publicadas por la American Gastroenterological Association y la American Association for the Study of Liver Diseases ofrecen recomendaciones para el tratamiento de la colangitis biliar primaria (CBP). Las guías se publicaron en los números de noviembre de Gastroenterology y Hepatology.
Cynthia Levy, de la University of Miami Miller School of Medicine, y sus colaboradores elaboraron recomendaciones para la práctica clínica dirigidas a adultos con CBP. El grupo encargado de las guías revisó la evidencia sobre seis preguntas clínicas prioritarias y acordó seis recomendaciones.
Los autores sugieren realizar pruebas para detectar los anticuerpos sp100 y gp210 antes de practicar una biopsia de hígado a las personas con enfermedad hepática colestásica y resultados negativos para los anticuerpos antimitocondriales, ya que un resultado positivo podría evitar la necesidad de una biopsia. También recomiendan el ácido ursodesoxicólico como tratamiento de primera línea para las personas con CBP que aún no han recibido tratamiento, y aconsejan ofrecerlo a todos los pacientes en el momento del diagnóstico.Asimismo, sugieren medir la rigidez hepática para mejorar la estimación del pronóstico. En aquellas personas que no responden adecuadamente al ácido ursodesoxicólico o que no lo toleran, proponen utilizar agonistas de los receptores activados por proliferadores de peroxisomas como tratamiento añadido o alternativa en monoterapia. También sugieren el linerixibat como opción para tratar el prurito colestásico de moderado a grave. Por último, aconsejan administrar ácido ursodesoxicólico de forma preventiva para evitar la recurrencia de la CBP y el fracaso del injerto en quienes se han sometido a un trasplante de hígado por esta enfermedad.
«Estas guías ofrecen a médicos y pacientes orientaciones prácticas, basadas en la evidencia, para afrontar diagnósticos complejos y elegir los tratamientos de segunda línea más adecuados, en un momento en que las opciones terapéuticas siguen evolucionando», afirmó en un comunicado el coautor David N. Assis, de Yale University, en New Haven, Connecticut.
Varios autores declararon conflictos de intereses con la industria farmacéutica.












