
Jesús Mosquera se presentó como una de las grandes figuras del fútbol español, irrumpiendo con su solidez y desparpajo que despertó el entusiasmo de la península ibérica. Si bien defendió los colores del Betis y Málaga, con apenas 24 años y un futuro prometedor, decidió colgar los botines y sumergirse en el mundo cinematográfico.
Nacido en Fuengirola el 23 de febrero de 1993, Mosquera protagonizó la serie “Toy Boy”, intensa y subida de tono, y se convirtió en un verdadero furor en Buenos Aires, participando además en producciones para Netflix y pisando escenarios de renombre como Calle Corrientes.
Jesús Mosquera y su paso por el fútbol
Desde muy joven, Mosquera mostró condiciones que le permitieron hacerse un camino en el fútbol, lo que lo llevó a ingresar a la cantera del Málaga a los 10 años, donde comenzó a formarse como defensor.
Su talento le abrió las puertas a otros clubes, y a los 16 se sumó al Athletic Club de Bilbao, en el que empezó a percibir un salario mensual. Sin embargo, allí comenzó a darse cuenta que la competencia no solo era con los rivales, sino también con sus propios compañeros, lo que cambió su perspectiva del deporte.
A lo largo de su trayectoria, Mosquera pasó por varios equipos, incluyendo Málaga, Bilbao, Betis, Vélez C.F. y Antequera, pero nunca logró consolidarse definitivamente en ninguno. Con 24 años, y viendo que el salto a la primera división se complicaba, tomó la decisión de retirarse del fútbol profesional.
Su vida después del retiro
Tras dejar el fútbol, Mosquera se volcó a la actuación, debutando como protagonista de la serie de Netflix “Toy Boy” y conquistando al público con su carisma.
Luego amplió su carrera al teatro con “Somos Nosotros” en Calle Corrientes, junto a destacados intérpretes argentinos. Hoy, con 31 años, sigue alejado del fútbol y con una gran actualidad en el plano actoral.
