El rebote de los bonos argentinos en la segunda parte de la rueda no alcanzó para despejar la señal de alerta que dejó el mercado: el riesgo país cerró en 672 puntos básicos, luego de haber superado los 700 durante la jornada, en un contexto de alta volatilidad internacional y persistentes dudas sobre las necesidades de financiamiento de la Argentina. Los títulos públicos llegaron a caer hasta 1,4% en las primeras operaciones, pero recuperaron terreno a medida que mejoró el clima en los mercados. La presión inicial respondió a un episodio global. Operadores consultados por el mercado señalaron que las dudas sobre la capacidad de algunas empresas vinculadas a la inteligencia artificial para afrontar sus compromisos de deuda dispararon la demanda de CDS, los seguros contra un eventual incumplimiento.
Riesgo país en el sube y baja: la volatilidad global sacudió a los bonos argentinos








