Rusia volvió a atacar este domingo la infraestructura eléctrica de Ucrania y dejó sin luz a cientos de localidades, mientras Ucrania lanzó una nueva ofensiva con drones contra territorio ruso, que alcanzó una empresa industrial en Kstovo, sede de una de las mayores refinerías del país.
Más de 650 localidades de la región de Zhitómir, al noroeste de Kiev, quedaron sin suministro tras los ataques, informó el jefe de la administración militar regional, Vitali Bunechko, en Telegram. En la región de Dnipropetrovsk, en el centro-este, casi 100.000 consumidores seguían sin electricidad por la mañana, según su gobernador, Oleksandr Ganzha. Los técnicos habían restablecido la luz a casi todos los afectados por el ataque del día anterior, pero los nuevos bombardeos nocturnos provocaron nuevos cortes.
En Kiev, los ataques obligaron a introducir cortes de emergencia, informó DTEK, la mayor empresa eléctrica privada del país.
Y en Vinitsia, en el centro-oeste, las fuerzas rusas lanzaron durante la noche otro ataque masivo contra instalaciones energéticas, según la jefa de la administración regional, Natalia Zabolotna. El ataque dañó una torre de telefonía móvil, un almacén, ventanas de edificios y una parada de transporte.
Ataques desde el viernes
El domingo se suma a una semana de ataques. Un ataque ruso contra la capital la tarde del viernes dejó sin luz a partes de cuatro distritos de Kiev y sin agua a la margen izquierda de la ciudad, según DTEK y el alcalde, Vitali Klitschko. Un día antes, los ataques nocturnos contra la capital habían dejado al menos un muerto y unos 350.000 habitantes de la zona de Dnipro sin electricidad. El sábado, Rusia atacó dos centrales de cogeneración (en Kiev y Shostka) y cuatro subestaciones, que dejaron sin luz a unos 280.000 hogares. El presidente Volodimir Zelensky dijo que la situación sigue siendo “difícil”.
Ucrania entra en la temporada de calefacción con un déficit de electricidad y una capacidad de generación reducida.
La respuesta ucraniana: las refinerías
Del lado ruso, el gobernador de la región de Nizhni Nóvgorod, Gleb Nikitin, dijo que un ataque masivo con drones se prolonga desde la noche y que se derribaron más de cien aparatos. Una “empresa industrial” del distrito de Kstovo sufrió “daños significativos” y no hubo víctimas, según un comunicado, que no precisó de qué empresa se trataba.
La prensa ucraniana informó de un ataque contra la refinería de Kstovo, una de las más grandes de Rusia, que produce combustible y lubricantes. La planta, de la empresa Lukoil, es la cuarta del país por capacidad, procesa entre 15 y 17 millones de toneladas de crudo al año y está a unos 800 kilómetros de la frontera ucraniana . Ya había sido alcanzada el 26 de agosto y suspendió operaciones por los daños.
Moscú aseguró el viernes que Ucrania reanudó sus ataques contra las instalaciones petroleras rusas después de una “pausa” de varios días.
La presión de Trump y las negociaciones
Ucrania ataca instalaciones de petróleo y gas rusas en represalia por los bombardeos contra su red eléctrica. Según la Agencia Internacional de Energía, los ataques redujeron cerca de 30% la producción rusa de diésel.
El presidente estadounidense Donald Trump presionó a Kiev para que los detenga, y los culpa del aumento del precio del diésel en Estados Unidos, que llegó a un récord de 6,53 dólares por galón en septiembre. El 9 de octubre, tras hablar con el presidente ruso, Vladimir Putin, flexibilizó las restricciones sobre el diésel ruso. Dos días después anunció un “alto el fuego energético”, pero Zelensky dijo que no conocía los detalles y acusó a Rusia de violarlo. Kiev ofreció suspender los ataques contra refinerías si Moscú dejaba de bombardear su infraestructura energética. Según The Wall Street Journal, Ucrania hizo una pausa a pedido de Trump; luego reanudó los ataques.
El Kremlin dijo que no ve sentido a una tregua sectorial. Según fuentes anónimas citadas por The Kyiv Independent, Moscú quiere alivio de sanciones a cambio de aceptar una.
Las negociaciones siguen estancadas. El enviado estadounidense Steve Witkoff se reunió el 21 de octubre con Putin en San Petersburgo, y el Kremlin dijo que el presidente aceptó “en principio” retomar las conversaciones tripartitas con Washington y Kiev después del 10 de noviembre. Zelensky dijo que esa reunión se celebraría en noviembre. En 2026 ya hubo tres rondas, dos en Abu Dabi y una en Ginebra, que apenas lograron intercambios de prisioneros.












