El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, tiene una hoja de ruta diseñada. Puede sufrir modificaciones. Desvíos, reconsideraciones, trabas impensadas. Está decidido a buscar su segunda reelección para tratar de darle inicio a su tercer mandato. Todavía no lo oficializó, pero es lo que piensa. Está al frente del Poder Ejecutivo desde 2019 y consolidó un poder territorial importante, absorbiendo a un sector del peronismo y quedándose este año con la conducción formal del PJ salteño. Sáenz se alejó definitivamente del núcleo duro del justicialismo. Durante los tres años de gestión de Javier Milei fue un aliado táctico, que movió sus fichas en el Congreso para acompañar, en varias oportunidades, los pedidos de la Casa Rosada.
Sáenz proyecta un nuevo mandato en Salta pero coquetea con transformarse en un actor nacional








