La policía francesa disparó cañones de agua contra miles de estudiantes concentrados en la plaza de la Bastilla de París, en una nueva jornada de movilizaciones que terminó con la convocatoria a una protesta aún mayor para el próximo 13 de octubre. Las organizaciones estudiantiles consideraron insuficientes las respuestas del Gobierno francés a sus reclamos sobre las condiciones de aprendizaje en los liceos. La jornada de este jueves, que no alcanzó la magnitud de la del martes anterior —cuando se registraron hasta 450.000 manifestantes según los sindicatos—, reunió de todos modos a millares de personas en distintos puntos de Francia, con epicentro en París. Decenas de jóvenes treparon al monumento de la Bastilla, algunos ondeando la bandera francesa y cantando el himno nacional, antes de que los antidisturbios iniciaran el desalojo con cargas y gases lacrimógenos.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








