Tesla intensifica su ofensiva para llevar Full Self-Driving, su tecnología de conducción asistida, a las carreteras europeas. La compañía de Elon Musk presiona a los reguladores del continente para obtener una aprobación que le permita operar su sistema en los 27 países de la Unión Europea, en una campaña que combina lobby directo, estudios propios y movilización pública a través de redes sociales. La estrategia, según una investigación de Reuters, presenta a los organismos de seguridad vial como obstáculos burocráticos que frenan una tecnología capaz de salvar vidas. Esa narrativa ha comenzado a dar resultado en varios mercados europeos, aunque no sin generar dudas sobre el rigor científico detrás de las afirmaciones de la empresa.
Tesla intensifica su ofensiva para llevar Full Self-Driving, una tecnología de conducción asistida








