Ucrania golpeó este viernes con drones de largo alcance una refinería en el noroeste de Rusia, a casi 2.000 kilómetros de su frontera, en uno de los ataques más profundos en territorio ruso desde el inicio del conflicto. La ofensiva se produjo en simultáneo con una ronda de negociaciones de paz entre delegaciones ucraniana y estadounidense en Miami. El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, confirmó en sus redes sociales que drones An-196 RS impactaron una refinería en la ciudad de Ujtá, en la región de Komi, en el noroeste de Rusia. La infraestructura está situada a unos 1.900 kilómetros de la frontera ucraniana más cercana, y los aparatos empleados tienen capacidad para alcanzar objetivos a distancias de hasta 2.500 kilómetros. Un día antes, el jueves, fuerzas ucranianas utilizaron drones FP-6 para atacar la refinería de la región rusa de Omsk, también a 2.500 kilómetros de la frontera.
Ucrania atacó objetivos militares, un centro de datos y una refinería rusa a 1.900 kilómetros de su frontera








