La startup Recursive presentó Flint, un modelo de inteligencia artificial para programación que, según la empresa, fue diseñado en casi todas sus etapas por otro sistema de IA en lugar de por ingenieros humanos. El lanzamiento reabre el debate sobre la autosuperación recursiva de los sistemas de la herramienta. Flint es un modelo de 40.000 millones de parámetros, de los cuales activa apenas 2.500 millones por cada palabra que procesa, lo que le permite correr en una computadora portátil en lugar de requerir servidores de centros de datos. Recursive publicó sus pesos en Hugging Face bajo licencia Apache 2.0, de uso libre.
Una startup liberó un modelo de IA que habría sido construido casi en su totalidad por otra








