- Qué pasa en Europa y en el mercado cripto
- Bonos argentinos: alivio tras días de presión
Después de que los demócratas se quedaran con el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones de medio término, los principales índices de Wall Street operaban en alza este miércoles 4 de noviembre, mientras los inversores procesan el resultado.
En el Senado, donde los republicanos tenían una mayoría de 53 a 47, la oposición les arrebató al menos siete bancas, entre ellas las de Kansas, Iowa, Texas, Ohio, Maine y las dos Carolinas. El recuento sigue, pero ya alcanzó para darles la mayoría.
También ganaron la Cámara de Representantes y las gobernaciones de Georgia, Ohio, Iowa y Texas. En Texas, Gina Hinojosa se convirtió en la primera mujer y latina en imponerse en ese histórico bastión republicano.
Desde el 3 de enero de 2027, el Congreso opositor controlará las comisiones y podrá investigar a la administración. Trump, sin embargo, conserva el poder de veto. En una entrevista con Fox News reconoció la derrota, aunque dijo que no la considera un golpe personal.
La apertura fue cautelosa y luego mejoró. Las tecnológicas habían caído en Asia y los futuros del Nasdaq cedieron por temores a una mayor regulación de la inteligencia artificial, pero los inversores retomaron el tono positivo a medida que se asimilaba el resultado.
Cabe destacar que el movimiento llegó luego de un arranque más cauteloso. Los papeles tecnológicos habían caído con fuerza en las bolsas de Asia y los futuros del Nasdaq cedieron por temores sobre la regulación de la IA. Sin embargo, los inversores retomaron el tono positivo.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, el de referencia, cedía 2,1 puntos básicos hasta 4,9291%, y el de 2 años bajaba casi 1,2 pb hasta 4,6017%. Antes habían tocado su nivel más bajo en casi dos meses, pero recortaron parte de la caída cuando las bolsas globales volvieron a terreno positivo.
Durante la madrugada, el rendimiento a 10 años llegó a ubicarse cerca de 4,89%, su menor nivel desde comienzos de septiembre. El martes, en cambio, había subido hacia la zona de 4,95% tras un dato de vacantes laborales (JOLTS) más fuerte de lo esperado. El tramo a 30 años cedía a niveles cercanos a 5,29%.
La lectura del mercado es que la contundente victoria demócrata en las elecciones de medio término complica la agenda de Trump en el Congreso. Eso limita el margen para nuevos recortes de impuestos y más gasto público, y alivia las preocupaciones por el endeudamiento federal.
Además, una regulación más estricta de la inteligencia artificial podría frenar el crecimiento y reducir la necesidad de nuevas subas de tasas. Las probabilidades de que la Fed suba 25 pb en diciembre rondan el 77%, por debajo del 84% de hace una semana.
Las bolsas europeas operaban en verde: el STOXX 600 ganaba 0,5% a las 0816 GMT, el DAX y el CAC 40 también avanzaban y el FTSE MIB italiano subía 1,2%. Los futuros del STOXX habían llegado a caer 1,4% al inicio, pero se recuperaron cuando se confirmó la mayoría demócrata y Trump aceptó el resultado.
Los bancos subían más de 2% y las energías limpias, las más golpeadas por las políticas de Trump, lideraban las alzas: Vestas avanzaba 5%, Orsted 7% y Nordex 4,7%. Novo Nordisk ganaba 4,6% tras mejorar sus previsiones anuales, y las tecnológicas europeas subían 0,4% por las sólidas proyecciones de AMD.
En criptomonedas hubo una caída breve: el bitcoin tocó un mínimo de seis semanas y luego se recuperó hasta cotizar casi sin cambios, en u$s 78.070, mientras el ether operaba en u$s 2.292 (+1%). Un Congreso demócrata podría ser un revés para el sector, que gastó más de u$s 300 millones en apoyar candidatos afines a la desregulación. Tim Sun, de HashKey, advirtió que los cambios políticos podrían frenar la legislación estructural sobre criptoactivos.
El bitcoin acumula una baja de 41% desde su máximo de octubre de 2025, por encima de los u$s 122.000, y el ciberataque a Binance de la semana pasada, con un robo de u$s 6.000 millones, también pesó en el ánimo.
La mejora de ánimo se extendió a la deuda emergente. Los bonos soberanos argentinos en dólares subían hasta 0,6%, encabezados por el Bonar 2037 y el Global 2038, los tramos más largos, en línea con Brasil y Chile.
El repunte llega tras jornadas de ventas: los títulos llegaron a perder más de 1% y el riesgo país superó los 830 puntos básicos. El riesgo país, por su parte, cedía levemente a 827, aunque se mantiene en su nivel más alto desde octubre de 2025.
Si los precios siguen recuperándose, la presión sobre el indicador de JP Morgan podría moderarse, pero su evolución también dependerá de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.
La duda de fondo es cómo cambiarán las políticas comerciales, fiscales y financieras de Estados Unidos, y qué efecto tendrán sobre las tasas, el dólar y los flujos hacia emergentes.
Un Congreso más hostil podría complicar la agenda de Trump en aranceles, gasto y déficit, pero el impacto sobre los activos emergentes no es automático: depende de los rendimientos del Tesoro, las expectativas de inflación y el dólar. En el caso argentino siguen pesando los factores internos: acumulación de reservas, sostenibilidad fiscal y acceso a financiamiento externo.
Fuente: El Cronista — Nacionales — ver publicación original.












