El recorrido comenzó en Río Colorado, siguió por Viedma, General Conesa y Choele Choel y terminó en el Alto Valle. Durante cinco fines de semana, productores, cabañeros, entidades rurales y el Gobierno Provincial mostraron los resultados de una política sostenida durante años y una relación construida sobre diálogo, inversión y objetivos compartidos. Weretilneck fue marcando en cada parada un mismo concepto: lo que hoy muestra la producción rionegrina no nació de una temporada favorable ni de una medida aislada. Es el resultado de años de trabajo de productores y de una política provincial que acompañó con financiamiento, infraestructura, genética, sanidad, riego, legislación y presencia territorial. “Hay que tener fe, hay que tener esperanza, hay que tener decisión y no quedarse rendido”, resumió, al recordar el punto de partida: una provincia que después de la gran sequía había quedado con apenas unas 400.000 cabezas bovinas, y hoy ronda las 700.000.
Weretilneck cerró un circuito rural récord y ratificó el rumbo productivo de Río Negro | Prensa y Comunicación








