Nunca había trabajado en una obra ni en una empresa. Hoy identifica vigas, planchas y discos por su numeración, arma estructuras y une cada pieza con pernos y tornillos. Aprendió sobre la marcha y encontró en una tarea completamente nueva algo que la entusiasma. “Es algo nuevo, me interesa, me gusta lo que hago”, cuenta. Cuando el trabajo también permite volver a proyectar Cristina también encontró en VMOS una oportunidad para acceder a un empleo registrado, algo que buscaba desde hacía tiempo. “Quería un trabajo en blanco para tener aportes y poder jubilarme algún día”, explica. Incluso tuvo la posibilidad de desempeñarse en maestranza, pero eligió volver al techo: allí siente que encontró su lugar. Para una vecina de Sierra Grande que conoce de cerca las necesidades de su comunidad, no fue fácil creer al principio que las grandes inversiones iban a generar oportunidades concretas.
Las obras energéticas en Río Negro ya cambian historias: Cristina encontró su lugar en VMOS | Energía y Ambiente








