Marchesi Antinori sufrió el robo de unas 30.000 botellas de algunos de los vinos más cotizados de Italia, valoradas en cerca de cinco millones de euros (USD 5,8 millones), en una bodega próxima a Cortona, en la región de Toscana. La sustracción ocurrió durante la noche del sábado y fue detectada el lunes. La empresa dio a conocer el caso el viernes para no interferir con la investigación en curso. El objetivo fue una instalación de Marchesi Antinori en la provincia de Arezzo. Los ladrones se llevaron botellas de Solaia, Tignanello y Guado al Tasso, entre otras etiquetas de la compañía. El consejero delegado Renzo Cotarella afirmó que el grupo desactivó el sistema de alarma y las cámaras de vigilancia antes de ingresar con dos camiones de gran porte.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








